Las morenas: emboscadas y peligrosas.

Querida hija:

Cuando era niño disfrutaba mucho de los documentales de "Mundo Submarino" del Comandante Cousteau. Miraba fascinado la vida que bullía en los fondos marinos, en los arrecifes de coral o en las fosas oceánicas siguiendo las explicaciones que daba el inolvidable Comandante. Recuerdo cómo nos impresionaba a toda la familia cuando salían las morenas. Notabilísimos peces de forma anguiliforme que se ocultan en madrigueras entre los corales y que salen como centellas para capturar incautos peces que sujetan con sus fuertes dientes. Animales que los submarinistas humanos han aprendido a respetar porque con ellas, poca broma. ¿Qué sabemos de estos increíbles peces?. Acomódate que empiezo.

Morena verde (Gymnothorax funebris) - nationalaquuarium.tumblr.com

Qué es una morena

El nombre de nuestro protagonista, "morena", suele prestarse a chistes machistas sobre las mujeres morenas de modo que es bueno que conozcas de dónde viene el nombre y la confusión. El pez "morena" viene del latín muraena, que era como denominaban a la morena del Mediterráneo (Muraena helena), y ese nombre se generalizó a todas las especies de morenas. Pero el tono "moreno" de piel y/o pelo viene de "moro", con lo que son palabras que han adoptado idéntica morfología pero cuyos orígenes y significados son distintos.

Aclarado el aspecto lingüístico de la cuestión, pasamos a la taxonomía para definir qué es una morena y qué lugar ocupa en el Árbol de la Vida.

Lo que llama la atención de las morenas es su forma alargada y serpentiforme. En efecto, no tienen aletas pectorales ni pélvicas, y tanto la aleta dorsal como la aleta anal se fusionan con la aleta caudal formando una única banda continua tanto en el dorso como en la zona ventral. Podríamos definir morfológicamente a una morena como una "anguila con esteroides", puesto que tiene un aspecto más grueso, robusto y musculoso. Y si una morena te recuerda muy generalmente a una anguila, lo es: las morenas pertenecen al Orden Anguiliformes de los peces óseos, junto con las verdaderas anguilas, los congrios y otras especies más desconocidas.

Peces anguiliformes del Estuario del San Lorenzo. Autor: Claude Nozères

Dentro de los anguiliformes, las morenas se sitúan en el suborden Muraenoidei, que agrupa tres familias: 

- Heterenchelyidae, o "anguilas" del fango

- Myrocongridae, o "anguilas" delgadas

- Muraenidae, que es la familia de las morenas.

Esta familia consta de 16 géneros y 210 especies, en su gran mayoría que viven en aguas marinas y una pequeña parte que vive, o puede vivir, en aguas salobres, estuarios y aguas dulces. De éstas últimas puedo destacarte la morena gigante (Strophidon sathete), que no sólo es la mayor de las morenas sino la mayor anguiliforme, pues el récord de longitud para esta especie se registró en 1927 en el río Maroochy, Queensland, Australia, con una longitud de 3,94 m. Esta especie se distribuye en el Indopacífico, en áreas estuarinas y desembocaduras de ríos desde el Mar Rojo hasta el Pacífico occidental. Otra especie fluvial muy conocida es la morena de agua dulce (Gymnothorax polyuranodon), que también se encuentra en la región indopacífica desde Sri Lanka hasta el Pacífico occidental.

Cuatro especies de morenas del género Strophidon

Pero lo normal es que una morena no supere el metro y medio de longitud. Como ya te he dicho antes, las morenas son musculosas, su cuerpo está aplastado lateralmente (contrariamente a la mayoría de anguilas, que son cilíndricas), tienen el morro alargado y un abultamiento situado justamente tras los ojos. Las morenas tienen otra particularidad anatómica muy interesante: en lugar de un par de narinas (aberturas nasales) tienen dos: el primer par está ubicado en "su sitio", al extremo del morro, y tiene unas prolongaciones tubulares, y el segundo par está ubicado por encima o inmediatamente detrás de los ojos.

La familia Muraenidae está dividida en dos subfamilias, dependiendo de dónde estén ubicadas las aletas:

- Muraeninae: con 166 especies, se caracteriza porque la banda dorsal de aleta se inicia inmediatamente detrás de la cabeza.

Ejemplo de morena de la subfamilia Muraeninae. Fuente: Encyclopaedia Britannica

- Uropterygiinae: con 36 especies, se caracteriza porque las bandas "aletales" están ubicadas hacia el final de la cola. También denominadas "morenas-serpiente".

Ejemplo de morena-serpiente: Uropterygius nagoensis

Hay otros peces "anguiliformes" que podrían confundirte y hacerte pensar que con morenas como por ejemplo en las familias Chlopsidae, Myrocongridae u Ophicthidae, pero la morena presenta una combinación única de segundo par de narinas en posición muy retrasada, elevado perfil tras la cabeza y falta de aletas pectorales, por lo que el pez anguiliforme que presenta estas tres características simultáneamente es una morena.

Como buenas anguilas, las morenas no tienen escamas como tales y recubren su cuerpo con una especie de "moco" que las hace tóxicas y por ello poco aptas para el consumo humano. A diferencia de la mayoría de las anguilas, cuyos colores son uniformes, las morenas suelen tener la piel decorada con manchas y patrones de camuflaje (manchas, barras, reticulaciones, etc.)

Una de las características anatómicas más alucinantes de las morenas, que en realidad las hace únicas entre los vertebrados, es la posesión de "mandíbulas faríngeas". Como el rostro de la Morena es estrecho, no puede generar una succión suficiente para ingerir a su presa, y necesita sujetarla fuertemente con sus dientes para tragarla. Cuando captura una presa, la morena puede proyectar hacia adelante sus mandíbulas faríngeas y sujetar así doblemente a la presa, para tirar de ella a continuación y tragarla con mayor facilidad.

Mandíbulas faríngeas de una morena

De todos modos su dentadura "normal" es formidable: usualmente tiene dientes mandibulares distribuidos en una o dos filas de afilados dientes, y dientes "vomerinos" situados en el paladar también organizados en una o dos filas. Las agallas abren una abertura circular a mitad de la longitud de la cabeza a cada lado.

Morena tigre (Enchelycore anatina) enseñando los dientes

Biología y ecología

Las morenas viven en aguas tropicales y subtropicales de todo el mundo. En España se contabilizan dos especies: la morena mediterránea, que te mencioné anteriormente, y que vive en el Mar Mediterráneo pero también en la fachada atlántica, y en las Islas Canarias se encuentra también la morena amarilla (Gymnothorax vicinus), concretamente en aguas de la isla del Hierro y de la que la ciencia empezó a reparar hace pocos años deduciendo que se había expandido a aguas canarias desde aguas tropicales por el calentamiento global. 

Morena amarilla

En realidad los pescadores locales informaron que esta morena siempre estuvo en dichas aguas y que seguramente corresponde al límite septentrional de su área de distribución, que va desde Nueva Jersey a Brasil, por la parte del Atlántico occidental, y de Canarias/Madeira hasta el Golfo de Biafra en el oriental. Sólo en el Mar Rojo, un mar subtropical cálido y con abundancia de corales y hábitats rocosos, hay descritas treinta y ocho especies de morenas.

El hábitat de las morenas lo constituyen formaciones rocosas y/o coralinas en aguas someras. En estas formaciones la morena se refugia en grietas, fisuras y madrigueras de tal forma que puede olfatear sus presas, ya que la morena usa su olfato aunque otras especies usan mayormente su vista, de tal forma que la morena sale rápidamente de su escondite para capturar sus presas, que normalmente son peces y pulpos, pero también (y esto es menos conocido), algunas especies depredan sobre cangrejos y moluscos y para ello presentan una dentición más adecuada para triturar que para desgarrar.

Morena comiendo y mostrando cómo funcionan las mandíbulas faríngeas

Algunas especies pueden vivir en fondos fangosos hasta 500 m de profundidad, pero son muy pocas.

A su vez, las morenas pueden ser depredadas por los meros, las barracudas y las serpientes marinas por lo que no podemos hablar de un súper-depredador pero sí puedes considerar a la morena como un "depredador ápice" en su ámbito local. En arrecifes de coral del Mar Caribe se ha estudiado que en aquellos con mayor actividad e influencia humana, las morenas son más abundantes que en los arrecifes más "salvajes", ¿cómo puede ser esto? 

La respuesta hay que buscarla en el hecho de que las morenas no son muy buscadas ni consumidas por los humanos ya que las morenas de más de 4 kg de peso pueden ser tóxicas al consumirlas (aunque sí pueden ser pescadas accidentalmente), pero los humanos tienden a eliminar tanto a depredadores como a competidores de las morenas, que resultan así beneficiadas de la presencia humana.

En la isla de Moorea (Polinesia francesa) se realizó un estudio de comportamiento comparativo entre las seis especies de morenas presentes en sus aguas: Gymnothorax javanicus, G. flavimarginatus, G. pictus, G. meleagris, Gymnomuraena zebra y Echidna nebulosa. Siempre es interesante ver cómo se comportan especies que en principio son competidoras entre sí, y cómo se comportan.

Morena en actitud de amenaza

Se encontró que existe una cierta relación entre el tamaño del adulto y el camuflaje que utiliza: los adultos más pequeños disponen de un camuflaje más ligero y por tanto su comportamiento defensivo es más agresivo al estar más expuestos. Justo lo contrario que sucede con los adultos más grandes: mayor camuflaje, menos exposición y por tanto menor despliegue de comportamiento defensivo. Los juveniles, por su parte, tienen una mayor tendencia o fidelidad hacia sus madrigueras que los adultos y en general es mayor en las especies menos activas, y también en periodos de mal tiempo

Incidentes con humanos

Los submarinistas saben bien de la peligrosidad de las morenas: su mordedura es una de las más dolorosas del Reino Animal y también de las que más abundantemente sangran. Recuerda que la morena tiene tanto dientes mandibulares como dientes vomerales, y cuando "te pilla bien", te puede hacer un buen estropicio.

Herida causada por una morena

Pero no debes pensar que las morenas son animales agresivos que atacan a un submarinista porque sí. Como siempre sucede, ante un encuentro la morena va a tender a huir. Lo que sucede es que la morena es una maestra del camuflaje y como suele ocultarse en sus rocas o corales durante el día (sale más a menudo durante la noche en busca de presas), pasa inadvertida para el submarinista que, sin pretenderlo, puede acercase demasiado a ella de forma que se siente amenazada, y ahí es cuando se produce el ataque.

La mejor recomendación para el submarinista es conocer la posible presencia de morenas en el hábitat donde va a bucear, y abrir bien los ojos para evitar posibles accidentes. Si se ve una morena, mejor dar un rodeo para no molestarla y evitar que se sienta amenazada. 

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Comentarios

  1. Excelente crónica sobre unos aninales formidables y poco conocidos Eugenio. Congratulaciones!

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  2. Dato adicional sobre "Incidentes con humanos": una cosa que me enseñaron al desarrollarme en el submarinismo, fue que el mayor peligro no es que el bocado te pueda hacer "un buen estropicio", sino que a menudo tienen muchas bacterias en la boca. Algunas pueden ser verdaderamente peligrosas, y una infección puede suponer un gran peligro.

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