Piraña: mito y realidad

Querida hija:

En el año 1913 el ex-presidente de los EEUU, Theodore Roosevelt, después de ser derrotado en las elecciones para un tercer mandato, siendo de temperamento aventurero y un amante de la Naturaleza, tomó parte en la expedición dirigida por el Coronel brasileño Cândido Rondon al Río de la Duda, en la Amazonía brasileña, del cual se había descubierto hacía poco su cabecera, con el objetivo de comprobar su curso y su desembocadura.

La piraña es un pez macizo de entre 15 y 25 cm de longitud. Obsérvese la dentición

En internet podrás encontrar la siguiente historia: en el transcurso de dicha expedición, Roosevelt supuestamente contempló cómo, en cuestión de dos minutos escasos, una vaca fue devorada en un río por un enorme cardumen de pirañas, en medio de un frenético hervir de agua teñida de sangre, hasta que el esqueleto mondo y lirondo emergió de las aguas. En su libro Through the Brazilian Wilderness (1914), donde narra los avatares de la expedición, narra el incidente y se refiere a las pirañas como "el pez más feroz del mundo", "capaz de devorar a un hombre vivo", y narra varias historias de ataques que le llegaron a través de sus compañeros de expedición.

El Expresidente Teddy Roosevelt fue el iniciador de la leyenda de las pirañas

El libro se convirtió en un auténtico éxito de ventas, y dio origen a la leyenda de las pirañas como sanguinarios depredadores que atacan en numerosos cardúmenes, sedientas de sangre, y devoran en cuestión de minutos a todo aquél ser vivo que ose cruzar un río donde ellas vivan. Junto con las historias que siempre han circulado por toda la cuenca amazónica, y la película de 1978, "Piraña", dirigida por Joe Dante, en la que unas pirañas liberadas accidentalmente en un lago, haciendo la correspondiente escabechina entre los incautos bañistas, todo ello ha consolidado un mito. ¿Es cierto ese mito?¿es falso?. Como siempre te digo, hija, nunca aceptes sin más lo que leas o te cuenten. En la medida de lo posible analiza los datos y saca tus propias conclusiones.

Lo primero que hice fue comprobar la historia en el libro de Roosevelt. Y, mira por dónde, no la encontré. Lo que sí encontré fue varias veces donde se califica a las pirañas como "el pez más feroz del mundo", y las historias de segunda y tercera mano sobre ataques a humanos. Pero ni rastro de la historia de la vaca devorada en dos minutos, que supuestamente presenció. Por tanto, ya debemos ponernos en guardia. De modo que vamos con los datos comprobables.

La película de 1978 "Piraña" dio una vuelta de tuerca en la leyenda negra de las pirañas

En primer lugar, hay un problema con la denominación "piraña". Bajo este nombre se indican varias especies distintas que pertenecen a la subfamilia Serrasalminae, de la familia Characidae del Orden Characiformes. Es una familia estrictamente sudamericana, extendida por las principales cuencas fluviales atlánticas entre las latitudes 10º N y 35ºS: Orinoco, Amazonas, Guayanas, Paraná-Paraguay y San Francisco. Esta subfamilia se compone de especies carnívoras, omnívoras y herbívoras, como el llamado "pacú", o "piraña" vegetariana, denominación también equívoca que corresponde a varias especies.

Mapa de distribución del género Serrasalmus, que es válido para todas las pirañas

Si bien la subfamilia Serrasalminae es un grupo bien definido, dentro de él hay muchas dificultades taxonómicas a la hora de definir con precisión las especies que contiene, debido a la falta de estudios realizados (por la dificultad de su hábitat), amplia variabilidad de aspecto dentro de una misma especie, y la existencia de complejos de especies, es decir, especies que externamente no se diferencian pero sí a nivel de código genético. El estatus taxonómico de este grupo está abierto y en continua revisión.

Con todo, los estudios realizados hasta el momento permiten definir las "verdaderas" pirañas como las pertenecientes a los géneros Pygocentrus, Pristobrycon, Serrasalmus y Pygopristis. Afinando más aún, y ya basándose en estudios de carácter genético, las pirañas estrictas serían Serrasalmus, Pygocentrus y parte de las especies de Pristobrycon. Según esos mismos estudios, esta denominación "piraña" podría extenderse incluyendo, además, Pygopristis, Catopiron y Pristobrycon striblatus. Como ves, es un arduo asunto, lleno de dificultades.

Estas auténticas pirañas se reconocen por su dentición: ambas mandíbulas están erizadas de dientes triangulares, aguzados, serrados y que, cuando ambas mandíbulas se cierran, los dientes del maxilar llenan los huecos dejados por los dientes de la mandíbula, lo que indica una especialización carnívora, adaptada perfectamente para morder y desgarrar. Porque las pirañas no mastican. Arrancan trozos de carne que tragan inmediatamente. Su mordedura es muy fuerte merced a los anclajes de sus músculos aductores. Se ha comprobado que la piraña Serrasalmus rhombeus tiene una de las mordeduras más fuertes de entre los vertebrados.

Los cardúmenes en los que se agrupan las pirañas han sido malinterpretados como hordas sedientas de sangre

Si bien suelen preferir aguas tranquilas de tierras bajas, varían ampliamente en ecología y comportamiento. A pesar de su fama de carnívoros sanguinarios, en realidad puede considerarse a la piraña como una especie omnívora, ya que come peces, otros vertebrados, insectos, crustáceos, frutas, semillas, hojas y detritus, en diferentes proporciones. 

¿Atacan o no atacan a los seres humanos?. En principio, no representan una amenaza letal, pero pueden ser peligrosas en situaciones de estrés debido, fundamentalmente, a la bajada de nivel de agua durante la temporada seca, dejando atrapados a grupos numerosos de pirañas. Los pescadores, debido a su actividad, pueden atraer pirañas que busquen "mojar pan en la salsa", y los niños pueden resultar especialmente vulnerables. Los ataques a humanos suelen reducirse a heridas menores causadas en manos y pies, y muy raramente se han dado casos de heridas fatales. Con todo, los incidentes con humanos se han incrementado en los últimos años, y se cree que es debido a la cada vez mayor construcción de embalses en los ríos amazónicos, lo que provoca esas situaciones de confinamiento y estrés en grupos de pirañas afectados.

No es cierto que las pirañas se vuelvan ciegas de frenesí en presencia de sangre. Y no es normal que las pirañas ataquen animales grandes, sanos y vivos, como dice la leyenda. Los esqueletos limpios que pueden encontrarse en los ríos de su zona de influencia han sido, en realidad, objeto de carroñeo por parte de las pirañas y no es que hayan sido devorados hasta los huesos. Las pirañas ni siquiera atacan organizadamente: se limitan a "tirar bocados" a los peces que caen dentro de su alcance, lo que constituye el grueso de su alimentación.

La gran mayoría de los ataques a humanos se reducen a mordeduras en manos y pies

Según la leyenda negra de las pirañas, éstas atacarían en cardúmenes numerosos ante los que ningún ser vivo podría hacer nada para evitar ser devorados. Las investigaciones realizadas por los Doctores Magurran y Queiroz en la Reserva brasileña de Mamiramá han demostrado que las pirañas se agrupan en cardúmenes por razones defensivas y no para atacar. Porque, a pesar de su fama, las pirañas son objeto de depredación por parte de cormoranes, delfines y caimanes (y también son consumidas por los humanos). Pudieron realizar experimentos en tanques de agua conteniendo cardúmenes de distinto número de peces, y simulando ataques de sus depredadores, midieron los niveles de estrés basándose en las respiraciones por minuto. Comprobaron que, en cardúmenes numerosos, el estrés disminuía y se recuperaba antes el nivel de comportamiento normal. En otras palabras, al aumentar sus posibilidades defensivas, se sentían más seguras.

Algunas especies de piraña, como la piraña de vientre rojo Pygocentrus natterei es utilizada como especie de acuariofilia. El problema es que la piraña es una especie difícil de mantener en acuarios, y muchas veces por desgracia acaban abandonadas y sueltas en cualquier río. Así, las pirañas han aparecido en ríos de China o Bangladesh.

En resumen, hija mía, estamos ante una leyenda infundada. Las pirañas son depredadores fluviales como muchos otros peces. Pero su dieta no es estrictamente carnívora, no son peces sanguinarios que ataquen a cualquier animal vivo que se cruce con ellas y no son una turbamulta frenética que devore vacas en un minuto. Pero, como cualquier animal carnívoro, puede ser peligroso en situaciones de estrés.

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