Pasaje a la India (I). El tigre de Bengala

Querida hija:

Empiezo hoy una nueva serie sobre la particular relación que existe entre la fauna silvestre y la cultura india. Finalmente he conseguido tener claro el enfoque y empiezo en esta primera entrega con el animal más emblemático de la fauna de India: el tigre de Bengala, y uno de los felinos más populares y admirados, pero también de los más amenazados. Exploraré aquí su simbología en las diversas culturas que han compartido el territorio indio. En futuros capítulos elegiré otros animales icónicos de esta fantástica fauna.

El tigre es el animal nacional de India

Introducción. La fauna e India

India es una de las cunas de la civilización. Diversas culturas han nacido o se han naturalizado en este enorme subcontinente de más de tres millones de kilómetros cuadrados que se extiende desde el Desierto de Thar hasta las lujuriantes selvas del Himalaya Oriental, y desde las altas montañas de Cachemira hasta las resecas sabanas tropicales del Decán. Todas ellas, autóctonas o foráneas, han tenido una especial relación con la Naturaleza.

Estamos hablando de una sociedad extremadamente espiritual. Aquí nació el Hinduismo y el Budismo, pero también arraigó el Islam y hay también Cristianos, Farsis, Sijs y Jainas. Y una miríada de sectas de todo tipo. Es el país de los faquires y los yoguis, de los gurús y los santones...la espiritualidad impregna esta sociedad. Su relación con la Naturaleza en general y la fauna en particular es positiva: el Hinduismo, el Budismo y el Jainismo ponen el acento en el vegetarianismo, y los jainas llevan su respeto a todo organismo vivo hasta el extremo de barrer el suelo ante los pies para no pisar insectos y microorganismos.

Las Cuevas de Ajanta son uno de los máximos exponentes del arte budista indio

Esta forma de relacionarse con la fauna se refleja en el Arte de India. Un Arte muy integrado en la Naturaleza: templos con forma de montaña, el uso de cuevas o formaciones naturales como base arquitectónica, una escultura naturalista en la que las representaciones animales son frecuentes, todo ello nos habla de una sociedad que se considera parte de la Naturaleza en tanto en cuanto parte de un Universo que fluye: la noción hinduista (adoptada luego por el Budismo) de la reencarnación establece que, dependiendo de las acciones de una persona durante su vida,  uno puede reencarnarse en la siguiente vida en una especie animal. Por tanto, el indio cuando contempla un animal ve en él una posible alma que una vez fue humana y que, en otra reencarnación, puede volver a serlo.

Ahí radica el respeto hacia la vida animal que traslucen las creencias tradicionales y autóctonas en India.

India es el país más espiritual del mundo

Pero la Historia es un devenir, y también a India llegaron influencias extranjeras: la propia invasión Aria, el Helenismo, el Islam, el Cristianismo y, finalmente, el colonialismo británico han modulado este original corpus de creencias, degradándolas. Por desgracia, en la India de hoy existe también la caza furtiva de especies protegidas, y los desastres ecológicos suceden aquí igual que en cualquier lugar del mundo. 

No obstante, no podemos perder la esperanza de que India se reencuentre consigo misma, recupere lo mejor de sus tradiciones y vuelva ese respeto reverencial que siempre tuvo por nuestros hermanos y vecinos los animales.

El Real Tigre de Bengala

Supongo que te extrañará esta denominación. Real Tigre de Bengala. Pues es su nombre oficial, y creo que merecido. Cualquiera que haya visto un tigre aunque sea en fotografía se da cuenta de que pocos animales como el tigre transmiten la idea de Realeza, de Majestad, de Poder...seguramente el león, el águila real...y para de contar. Por eso, en 1972 el Real Tigre de Bengala fue declarado el Animal Nacional de India. Antes de hablar de la importancia del tigre en la cultura india, voy a hablarte de este animal.

Tigre de Bengala

El tigre de Bengala (Panthera tigris tigris) es la subespecie nominal de tigre porque a partir de ella se describió la especie. Tradicionalmente se vienen considerando entre seis y ocho subespecies de tigres,  y aún se siguen manejando a pesar de que el Grupo de Especialistas en Felinos de la IUCN consideró en 2017 que sólo hay dos subespecies de tigres: el tigre continental y el tigre de Sumatra. En todo caso, la subespecie de Bengala está definida para los tigres que viven en India, Nepal, Bután y Bangladesh. Se considera a los tigres de Birmania como pertenecientes a la subespecie de Indochina.

El tigre aparece en el Subcontinente indio tras la última glaciación, hace unos 12.000 años.

Es un animal fundamentalmente forestal, pero dentro de este ecosistema es flexible, pues se le encuentra tanto en bosques tropicales y subtropicales húmedos y secos. En la región de Sundarbans, en la desembocadura del Ganges, el tigre tiene la única población que vive en manglares. 

El tigre de Bengala es un animal imponente: los machos tienen una longitud entre 270 y 310 cm, y un peso de entre 180 y 258 kg. Por supuesto, se han registrado ejemplares con pesos superiores a los 270 kg.

Distribución actual del tigre de Bengala

No es de extrañar que el tigre sea el super-depredador del subcontinente. Se alimenta de los ungulados silvestres de gran tamaño que abundan aún en India: el chital (Axis axis), el sambar (Rusa unicolor), el barasingha (Rucervus duvaucellii), el gaur (Bos gaurus) y un largo etcétera. Más raramente el tigre depreda sobre crías de elefante y rinoceronte, o sobre jabalíes y monos. El tigre puede controlar también la población de leopardos, cuones u oso negro asiático.

El tigre es un animal territorial y solitario. No tiene un periodo de celo y de reproducción específico, y puede reproducirse durante todo el año. Tras una gestación de 104 - 106 días, la tigresa pare entre 1 y 4 cachorros, que permanecerán con ella hasta que cumplan 2 - 3 años, época en la que empezarán a dispersarse.

En 2014 se hizo un censo y se determinó un número de 2.226 tigres actualmente viviendo en India. Más adelante veremos cómo se llegó a esta exigua cifra.

El tigre en la cultura india

Un animal tan imponente y poderoso como el tigre impresionó al ser humano desde muy temprano. La primera civilización en India, la llamada "Civilización Del Valle del Indo", que data del II Milenio A.C., y representada por las ciudades de Harappa y Mohenjo Daro ya representaba al tigre en sellos de esteatita en los que aparece en diversas actitudes y contextos, inclusive en una figura que los especialistas llaman "Diosa Tigre". La escritura de esta civilización no ha sido descifrada, y eso nos quita toda la información del significado que podría tener el tigre para esta sociedad. No obstante, los especialistas ven cierta relación con sellos análogos en Mesopotamia, con la diferencia de su sustitución del león mesopotámico por el tigre indio. Es bastante significativa la elección del tigre en estos sellos cuando también había leones en la misma zona y época.

Sello Del Valle del Indo

Unos 1.500 años A.C, la Civilización del Indo sucumbe ante una invasión de pueblos del Norte conocidos como los "arios". Estos pueblos llevaron lenguas indoeuropeas a India (donde se siguen hablando) pero, lejos de destruir la Civilización del Indo, todo indica que se fusionaron con ellos, adoptando su estilo de vida urbano y sofisticado. A cambio, se convirtieron en los "Señores" y trajeron consigo las creencias que conformaron luego el Hinduismo, seguramente a partir de ancestrales creencias chamánicas de los arios.

El tigre tiene también un lugar destacado dentro de la mitología hindú. El tigre es un animal tan poderoso, que simboliza la victoria sobre cualquier fuerza, o sobre todas las fuerzas juntas. Por eso, quien monta sobre un tigre es alguien cuyo Poder vence en toda circunstancia. Según un proverbio indio: "quien cabalga un tigre, no se baja fácilmente de él". Para los hinduistas, la piel de tigre es un regalo de Shiva, y Brahma, el Creador, viste un taparrabos de piel de tigre. Por su parte, la Diosa del Poder y la Fuerza, Shakti, que es también el principio creador femenino que se complementa con el principio masculino Shiva, monta sobre un tigre.

La Diosa Durga, la Diosa de la Guerra, también monta sobre un tigre y su Poder vence a innumerables demonios. Fuera del área de estricta influencia cultural aria e hinduista, el tigre es el vehículo del Dios sureño Ayyappa, y también una deidad forestal en India Central bajo los hombres de Waghoba y Wagya.


La Diosa Durga montando un tigre

Pero el tigre, además de poderoso es fiero. Por eso en la cultura hindú el tigre también simboliza la ira, y quien cabalga un tigre también domina su ira interior. Esta idea originalmente hindú será retomada por el Budismo.

El Budismo nace en India en el siglo V a. C y rápidamente se convierte en una religión popular pues se benefició de una reacción contra la rigidez, la complejidad y el formalismo del Hinduismo. Llegó a ser tan popular que se convierte en Religión del Estado en el Imperio Maurya (320 a. C - 185 a. C), que fue el primer gran Estado que unifica India bajo una sola autoridad política. Por lo que respecta al tigre, para el Budismo el tigre simboliza también la ira, pero se va más allá, se considera que la piel de tigre simboliza la transformación de la Ira en Sabiduría, y que protege a la persona que medita de todo peligro externo o interferencia espiritual. Tal vez por eso la piel de tigre empezó a ser colectada en India, iniciando una industria perniciosa.

El tigre aparece también en la cultura budista

En el siglo XVI surge el Imperio Mogol, uno de los Estados más ricos y poderosos que ha habido en el mundo. De religión islámica, fue fundado por descendientes de invasores turco-mongoles (de ahí el nombre). La cultura y el arte indios floreció durante esta época como ninguna anterior, pero en lo que al tigre se refiere debo decirte que fueron los mogoles quienes inventaron las tristemente famosas cacerías de tigres (y otros muchos animales) a lomos de elefantes y caballos.

Cacería mogol

Eran cacerías multitudinarias donde no sólo cazaban los humanos sino que también se usaban animales entrenados para ello como halcones, guepardos o leopardos. El primer Emperador mogol, Akbar, gustaba especialmente de las cacerías de tigres y leopardos. Aquí se acuñan las palabras shikar (caza) y shikari (cazador), que se popularizarán también entre los británicos. Para que te hagas una idea de lo que eran las cacerías mogoles, te diré que en 1606 el Emperador Jahangir estuvo en una cacería en Lahore que duró tres meses y seis días, y en la que se mataron nada menos que 581 animales.

El Raj británico. El principio del fin para el tigre

A pesar de estas masivas cacerías, a finales del siglo XVIII el tigre era abundante en toda la Península. En 1783 incluso se le podía encontrar a las afueras de las ciudades como Ahmedabad y los especialistas actuales estiman que había unos 100.000 tigres en India. Todo eso cambiaría con el nuevo Imperio que dominaría India: el Británico.

Primero fue una empresa multinacional, la East India Company, la que estableció factorías en India y pronto se vio dueña de amplios territorios a medida que entraba en la política india (como hacen hoy también estas empresas). En 1857, tras el último intento del Imperio Mogol de echar a los británicos (el Motín), el Gobierno de India para definitivamente a la Corona, que gobierna directamente una parte del territorio (India Británica) y otra parte indirectamente a través de una miríada de príncipes locales (maharajás si son hindúes y nababs si son musulmanes) a cambio de una cierta autonomía política y una jugosa asignación monetaria anual.

Los británicos asumieron con entusiasmo las grandes shikar de los mogoles, y se lanzaron también a la caza del tigre a lomos de elefantes. Esto tenía un trasfondo político y cultural muy claro: los británicos se consideraban "los nuevos mogoles" y para ellos, matar tigres era afirmar su dominio sobre la Naturaleza y la sociedad indias, toda vez que el tigre era también el símbolo de India. Por otro lado, era una forma de mostrar la supuesta superioridad del Hombre Blanco. Curiosamente, fueron los británicos los que trajeron una opinión negativa sobre el tigre, seguramente porque en Occidente siempre se ha considerado a los depredadores como animales malignos.

Los británicos llevaron la caza del tigre hacia otra dimensión

Así, a partir de los británicos, el tigre fue considerado un animal "sanguinario y cruel", y el "león británico" era el "bueno de la película". Por ejemplo, en la famosa obra de Rudyard Kipling, El libro de la selva, el malo es el tigre Shere Khan. Aquí tienes un ejemplo de esta mentalidad imperialista en este consejo que ofrecía el oficial del Ejército Walter Campbell en 1864 a todos los que querían cazar tigres:

"Nunca ataques un tigre a pie si puedes evitarlo. Pero hay casos en los que tienes que hacerlo. Entonces, hazle frente como un Británico, y mátale si puedes porque si fallas en matarle, ciertamente él te matará a ti"

Los Británicos, pues, eran los Nuevos Mogoles, los Señores y Dominadores de la Selva. Todo eso se conseguía psicológicamente matando tigres, en torno al cual se montó, por cierto, una lucrativa y floreciente industria turística. En el año 1878 los británicos promulgaron la Ley de Bosques, por la que se necesitaba obtener un permiso para matar tigres en bosques del Gobierno. Estos permisos jamás se daban a ciudadanos indios, sólo a los británicos pero ni siquiera a ellos automáticamente.

En 1911, tras su ascenso al trono, el Rey Jorge V viajó a India para ser coronado allí como Emperador. Luego fue a Nepal donde participó en una cacería que duró diez días y durante la cual se mataron 39 tigres. La matanza empezó a tomar proporciones épicas. Cazadores como el Coronel Geoffrey Nightingale mataron 300 tigres, e incluso en la década de 1920 el maharajá de Kotah, Umed Singh II modificó un flamante Rolls Royce Phantom para cazar tigres en Rajastán: instalándole focos para cacerías nocturnas, y montando una ametralladora y un cañón Lantaka. Absolutamente trágico.

Según el historiador Manesh Rangarajan, entre 1875 y 1925 se mataron 80.000 tigres en India. La sombra del exterminio planeaba sobre el Real Tigre de Bengala.

Los británicos mataron tigres a mansalva

Podrías pensar que este género de cosas terminó con la independencia de India en 1947. Pues no fue así. La nueva India independiente necesitaba el dinero de la industria cinegética y turística montada alrededor de la caza del tigre y la matanza no disminuyó. Surgió también una industria peletera para suministrar pieles de tigre a las estrellas de Hollywood y a todo el que "era alguien" en los años 50, muchas de las cuales eran exportadas ilegalmente. El naturalista George Schaller informaba que, en 1965, el maharajá de Surguja había matado 1.150 tigres.

Entonces surgió una mujer llamada Indira Gandhi. Hija de uno de los Padres de la independencia india, Jawaharlal Nehru, se convirtió en Primera Ministra en 1966 y estaba decidida a salvar al tigre de Bengala de su inexorable destino de exterminio. Para empezar, en 1969 prohíbe la exportación de pieles de tigre, y nombra un equipo de trabajo denominado Tiger Task Force. Para 1971 quedaban sólo 1.800 tigres en India y este equipo predijo que el tigre sería exterminado en India a fines de siglo si no se hacía algo. Era la "Primera Crisis del Tigre".

Entonces la Sra. Gandhi se enfrentó a 500 años de "tradición" y testosterona y abogó por la prohibición de la caza del tigre. Finalmente en 1971 la Corte Suprema de Delhi falló contra la caza del tigre. Ni siquiera los 4 millones de dólares anuales que generaba esta nauseabunda industria hicieron pestañear a la Dama de Hierro India.

Estimación de población de tigres en 2010

A partir de 1973 Gandhi lanza la mayor iniciativa mundial para la conservación del tigre, el Proyecto Tigre, estableciendo nueve reservas para la protección del tigre, contrató guardas armados para protegerlos e incluso desplazó poblaciones humanas fuera de los límites de las reservas. Hoy día hay en India 45 de estas reservas.

Cuando en 1984 Indira Gandhi fue asesinada, la población de tigres de Bengala había comenzado a recuperarse con unos 4.000 efectivos.Pero a finales de los años 80 los tigres empiezan a desaparecer de nuevo, y la asquerosa caza furtiva vuelve a aparecer. ¿Qué estaba pasando?. En agosto de 1993 se decomisaron en Delhi 2.200 libras de polvo de hueso de tigre. Ya estaba: ahora eran los chinos y su tristemente famosa "medicina tradicional" los que estaban demandando tigres muertos. En 2002 había 3.642 tigres pero los furtivos los atacaban con AK-47 Kalashnikovs desatando una guerra contra el tigre igual a la que desataron contra el rinoceronte en África y también en India para satisfacer a los insaciables chinos.

La llamada "medicina" tradicional china es la nueva amenaza para la supervivencia del tigre

Es la Segunda Crisis del Tigre. El tigre ha sido exterminado de reservas enteras, y para 2008 había 1.411 tigres, menos de los que había cuando Indira Gandhi decidió salvarlos. En 2010 se recuperó algo la población, unos 1.700, y hoy se habla de unos 2.200 tigres.

Pero esta crisis no ha terminado. Sólo el Gobierno chino tiene en sus manos el terminar con esto mediante una campaña de educación de su pueblo como sólo el régimen chino puede hacer. Si casi pudieron exterminar los gorriones en los años 50, pueden reeducar 1.200 millones de chinos también.

Sólo hace falta voluntad de hacerlo.

MÚSICA RECOMENDADA. Maurice Jarre - Passage to India


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