Fiordos barridos por el viento. La fauna de la Isla Kerguelen.

Querida hija: 

Cuando yo era niño podía pasarme horas enteras absorto ante un atlas abierto, recorriendo con mi vista tierras desconocidas y preguntándome qué animales vivirían aquí o allá. Por alguna razón siempre me intrigó la Isla Kerguelen. Seguramente me llamaba la atención su forma enloquecida, como si hubiese sido desgarrada por un demente. También me fijaba en su aislamiento en medio de ninguna parte, en las soledades antárticas. Y por eso quiero hoy compartir contigo la insospechada riqueza faunística de esta verdadera Isla del Fin del Mundo. 

Arco de Kerguelen, formación natural que se derrumbó entre 1908 y 1913. Ejemplifica la salvaje belleza de esta tierra.

El Archipiélago Kerguelen. Geografía y Ecología 

El Archipiélago de Kerguelen se encuentra situado donde el Océano Índico del Sur se junta con el Océano Glacial Antártico, a unos 5.000 km al Sur-Suroeste de El Cabo y a 2.000 km en línea recta al Norte del Continente Antártico. Consta de una isla principal, llamada Grande Terre, con una extensión de 6.675 km2 y otras trescientas islas, islitas e islotes adyacentes, que totalizan una superficie de 7.215 km2, lo que convierte a Kerguelen en el segundo archipiélago subantártico en extensión, tras las Islas Malvinas. 

Se trata de una isla muy accidentada y de costas extremadamente recortadas, con multitud de fiordos y penínsulas. Su máxima altitud es el Monte Ross, de 1.850 m de altitud. Al Suroeste de la isla se encuentra un glaciar. Geológicamente presenta el hecho notable de ser la isla oceánica más antigua del mundo, con cuarenta millones de años de antigüedad. Asimismo, su origen volcánico es doble: en primer lugar surgió, como Islandia, de una grieta en la corteza marina, por donde ascendía el magma y, en una segunda fase, en la deriva continental pasó por encima de un “punto caliente”, como sucede en las Islas Hawai. 

Mapa de Kerguelen

El clima de estas islas es subantártico, con una temperatura máxima de 12 ºC en Febrero y una mínima de -20ºC en agosto, con 700 mm anuales medios de precipitación. Kerguelen se encuentra a 49º de latitud Sur, lo que la sitúa de lleno en la zona llamada de los “Cuarenta Rugientes”, una región donde los fuertes vientos de componente Oeste circulan sin interrupción de masas continentales como sí sucede en el Hemisferio Norte, lo que da al clima de Kerguelen un matiz tormentoso y lluvioso ya que las borrascas pasan sin solución de continuidad. 

Ecológicamente hablando Kerguelen se encuentra dentro de la Ecorregión llamada “Tundra de las Islas del Índico Sur”, caracterizada por la ausencia de arbolado y el predominio de vegetación herbácea y esteparia, propia de la tundra. Si bien el ecosistema terrestre es pobre, el marino circundante es extraordinariamente rico, al encontrarse en una amplia zona denominada “Convergencia Antártica”, donde las aguas frías del Antártico se mezclan con las aguas subtropicales del Océano Índico creando un gradiente térmico que da a estas aguas una gran riqueza trófica y, por tanto, un interés pesquero importante. Más adelante te explicaré qué consecuencias para la fauna tiene este hecho. 

El "dedo de Santa Ana", en la Bahía La Rosse.

Un poco de Historia 

La Isla de Kerguelen fue descubierta en 1772 por el navegante francés Yves-Joseph de Kérguelen-Trémarec, del cual obtuvo su nombre. Pero Mounsieur De Kerguelen no se dio cuenta de que había descubierto una isla aunque reclamó la soberanía francesa sobre esta nueva tierra, dejando un mensaje en tierra por si acaso. Le correspondió a James Cook descubrir que Kerguelen no sólo era una isla, sino un archipiélago, en el transcurso de su tercer y último viaje, en 1776. Cook no sólo descubrió este hecho geográfico. Descubrió también una planta parecida a una col, cuyas propiedades antiescorbúticas eran tan buenas que todos los navegantes que por allí pasaban la utilizaban para dar frescura a la monótona e insana dieta de los marineros de aquel entonces. Más tarde, Joseph Hooker, el botánico de la expedición de James Ross, describió esta planta con el nombre común de “col de Kerguelen”, que sólo se encuentra en esta isla y, además, en las del Príncipe Eduardo, Crozet y Heard, y con el nombre científico de Pringlea antiscorbutica. 

Desde entonces, fueron los balleneros y foqueros los que visitaron asiduamente Kerguelen, en busca de la gran riqueza en mamíferos marinos de la zona. En 1840 sería visitada por la expedición del Erebus y el Terror, liderada por James C. Ross, que se cubriría de gloria en la Antártida. Allí, los zoólogos de la expedición, McCormick y Robertson, se llevarían a Inglaterra ejemplares de pájaro bobo rey para su primera y correcta identificación. 

1874 fue un año memorable para Kerguelen. En enero llegó la expedición inglesa del Challenger, que fue la expedición fundacional de la ciencia de la Oceanografía y, en Kerguelen, hicieron numerosos estudios sobre sus aves, especialmente sus colonias de pájaros bobos y descubren en las coles una curiosa mosca incapaz de volar, Calicopteryx moseleyi. En diciembre llegan tres expediciones más, una británica, otra alemana y la última estadounidense, dentro de un ambicioso programa mundial para la observación del tránsito de Venus. Se cree que fue la expedición británica la que, desgraciadamente, soltó conejos para que los sucesivos navegantes tuvieran carne fresca. 

Toma de posesión de Kerguelen por Francia el 8 de Enero de 1893.

Con tantas visitas de potencias extranjeras en una tierra teóricamente francesa y en medio de la desconfianza general que se extiende en la Era del Imperialismo, Francia decide anexionarse oficialmente Kerguelen en 1893, junto con las vecinas islas de Crozet, Amsterdam y St. Paul. Entre 1924 y 1955 estas islas quedarán formalmente bajo la dependencia administrativa de Madagascar, entonces colonia francesa. En 1950 se funda la base científica de Port-aux-Français que constituirá el único foco permanente de población humana de la isla, renovada periódicamente según las necesidades. Además de esta base científica, Kerguelen alberga una estación meteorológica y una base de seguimiento de satélites de la Agencia Francesa del Espacio. 

En 1955 las islas subantárticas francesas se desgajan de Madagascar y se crean las Terres Australes et Antarctiques Françaises, o TAAF, que dependen administrativamente de París y, desde el año 2000, de La Reunión, Departamento Francés de Ultramar situado cerca de Madagascar. En el Año 2007 se añaden a las TAAF las llamadas “Islas Dispersas”, conjunto de islas francesas situadas alrededor de Madagascar. Actualmente estas islas constituyen una Reserva Natural. En Kerguelen, además, existen las siguientes Zonas de Protección Integral, con acceso restringido: Islas Nuageuses, Cluny, Leygues, Saint-Lann-Grammont, Foch, L’Ouest y la Costa Oriental de la Península Rallier Du Baty, junto con la Reserva Natural Marina que circunda el Archipiélago. Kerguelen es abastecida y comunicada una vez al mes desde Reunión mediante el navío oceanográfico Marion du Fresne, que realiza un recorrido circular por las TAAF, renovando el personal científico y técnico de las bases científicas y un restringido número de turistas que pueden visitarlas. 

Mapa de las Tierras Australes y Antárticas Francesas.

Los gigantes del Índico Sur. 

Si hay un mamífero emblemático de Kerguelen, ése es el elefante marino del Sur Mirounga leonina. Aunque me referiré a él en adelante como “elefante marino”, debes saber que existe otra especie, el elefante marino del Norte Mirounga angustirostris, muy escaso y confinado a la costa californiana. El elefante marino es uno de los animales que más impresionan. Es la mayor de todas las focas actuales y, posiblemente, de todos los tiempos. Los machos pueden alcanzar los 6,5 metros de longitud y las 3,5 toneladas de peso mientras que las hembras, sensiblemente menores, “sólo” alcanzan 3,5 metros de longitud y 900 kilos de peso. El nombre de “elefante” le viene por una protuberancia en forma de trompa que tienen sobre el hocico, mucho más desarrollada en el macho. 

La biología de esta especie es una de las más interesantes. Los elefantes marinos pasan la mayor parte del año en alta mar, alimentándose de peces y cefalópodos, en inmersiones que pueden alcanzar los 1.600 metros de profundidad y las dos horas de duración. Cuando llega el mes de agosto, los machos son los primeros en llegar a las playas de cría, siempre las mismas, lo que se llama “filopatría”. Lo que hacen los machos es luchar entre sí para establecer sus respectivos territorios de cría. La lucha de los elefantes marinos es uno de los espectáculos más asombrosos y terribles del Reino Animal: dos mastodontes de tres toneladas acometiéndose en el pecho a mordiscos, arrancándose literalmente trozos de carne, hasta que uno de los dos se da por vencido. 

Elefantes marinos macho en plena lucha

Entre septiembre y octubre llegan las hembras y los machos forman entonces harenes de entre 40/60 a 100 hembras cada uno. Las hembras preñadas de la temporada anterior dan a luz entonces a una sóla cría, que amamantan con una leche tan energética que el cachorro alcanza rápidamente un peso adecuado. Durante los 25 días que dura el amamantamiento, las hembras no comen nada y al final del proceso han perdido 300 kilos de peso. 

Sólo 18 días después de dar a luz, las hembras vuelven a quedarse preñadas. Esta fecundación post-parto ( que sucede en todos los Pinnípedos) es posible porque el útero tiene una disposición bicorne, es decir, que tiene dos ramas. La rama que ha albergado al recién nacido no puede implantar el nuevo huevo fecundado, pero la otra rama sí lo hace. La gestación dura 12 meses y, al año siguiente, las hembras darán a luz en estas mismas playas. Una vez se ha producido todo el proceso de la cría, las hembras abandonan a las crías a su suerte y vuelven al mar durante dos meses, para alimentarse y volver a recuperar fuerzas. Una vez conseguido, vuelven a tierra para mudar la piel y, de nuevo, al mar donde se quedarán durante los ocho meses siguientes. En Kerguelen se encuentra la segunda mayor población mundial de elefantes marinos, tras Georgia del Sur, concentrándose los harenes en la Península de Courbet. 

El otro gran pinnípedo presente en Kerguelen es el león marino antártico Arctocephalus gazella. Es un género parafilético, cuyas siete especies no descienden, al parecer, de un antepasado común. Los machos tienen dos metros de longitud y pesan entre 91 y 215 kilos. En Octubre-Noviembre se establecen los territorios de cría y entre Noviembre y Diciembre las hembras dan a luz tras un año de gestación. Viven en las Islas subantárticas del Atlántico y el Índico Sur. La foca leopardo Hydrurga leptonyx es un visitante ocasional en Kerguelen, durante los inviernos. 

León marino antártico

El otro mamífero marino interesante de estas aguas es el delfín de Commerson Cephalorhynchus commersoni, que pasea su bonito diseño blanco y negro por Kerguelen, además de en la zona de Patagonia/Islas Malvinas. Siguiendo con el capítulo de los Cetáceos, las orcas Orcinus orca son bastante abundantes, y se ven también por estas islas la ballena yubarta Megaptera novaeangliae así como la ballena franca austral Eubalaena australis

Delfín de Commerson

Albatros y pájaros bobos: la avifauna de Kerguelen. 

Al igual que sucede en las Islas subárticas, de las que ya te hablé en su momento, las islas subantárticas son muy ricas en avifauna, debido a la abundancia de alimento que proporciona la Convergencia Antártica a sus aguas. Por eso son las aves marinas las protagonistas absolutas. 

Existen cuatro especies de pájaros bobos. En primer lugar se encuentra el pájaro bobo rey Aptenodytes patagonicus, representado en Kerguelen por la subespecie A.p.halli. Se trata del segundo mayor pájaro bobo del mundo tras el pájaro bobo emperador: entre 70 y 100 cm de altura y entre 9 y 18 kg de peso. Aquí se encuentra la segunda mayor colonia del mundo con 300.000 parejas. La primera está en la vecina Ile aux Cochons, en las Crozet. 

Colonia de pájaros bobo rey

El pájaro bobo gentú Pygoscelis papua se distingue fácilmente por el parche blanco que se extiende por la cabeza por encima de los ojos hacia detrás. En Kerguelen se encuentra la tercera mayor colonia del mundo, con 110.000 parejas que se hacinan en los escasos dos kilómetros de la Playa Ratmanoff. Siguen dos especies de pájaro bobo “de penacho”: la primera de ellas es el pájaro bobo de penacho amarillo Eudyptes chrysocome, representado en Kerguelen por la subespecie E.c.filhoi. Tiene sendos penachos de plumas amarillas a cada lado de la cabeza empezando sobre los ojos y continuando hacia atrás. En cuanto al pájaro bobo macaroni Eudyptes chrysolophus, se distingue del anterior porque su penacho es más anaranjado y se juntan en la frente, a modo de entrecejo. Es el pájaro bobo más abundante a nivel mundial, con 9 millones de parejas en 216 colonias reproductoras de 50 lugares. 

Pero son las Procelariformes las grandes protagonistas de la avifauna de Kerguelen. El Orden Procelariformes está constituido por aves marinas, que se alimentan posadas en el mar de peces y cefalópodos que se acercan por la superficie, muchas veces empujados por orcas o atunes, a los que siguen a menudo. Se distinguen de otras aves por su inconfundible pico: está formado por placas córneas ensambladas a modo de un rompecabezas, con final curvado, y los orificios nasales se encuentran al final de tubos córneos. Son aves que pasan la mayor parte del año en el mar, por lo que son grandes voladoras de alas generalmente finas y de gran envergadura ya que usan más el vuelo planeado aprovechando los vientos dominantes oceánicos, que el vuelo batido. Por eso los marineros llaman a estas aves, los “pájaros de las tormentas”, pues los consideraban mensajeros de las tempestades. 

Una de las adaptaciones más maravillosas de estas aves a la vida oceánica es que llevan dentro de sí sus propias plantas desalinizadoras. Como consecuencia de su modo de vida, las proceláridas ingieren grandes cantidades de agua salada que, como sabes, es tóxica y puede causar la muerte por hipercloremia. Pues estas aves (al igual que otras aves marinas) tienen unas glándulas de sal en la parte superior de ambos ojos. Estas glándulas segregan un líquido rico en sal que va destilándose desde las fosas nasales. También las aves evacúan este líquido mediante estornudos. 



Son aves coloniales que crían en lugares inaccesibles de islas oceánicas debido a que históricamente estaban libres de mamíferos que podrían depredar sobre huevos y polluelos. Al igual que los elefantes marinos, las proceláridas tienen un elevado grado de filopatría, criando año tras año en las mismas zonas, incluso en el mismo acantilado y nido. Son aves monógamas que ponen cada temporada un solo huevo. 

En cuanto a las especies presentes en Kerguelen, la más conocida es el albatros viajero Diomedea exulans, el verdadero rey de la navegación aérea. Es el ave viviente con mayor envergadura media alar, superando casi siempre los 3 metros lo que le convierte en un formidable navegante: puede estar días enteros volando sin parar y sin apenas mover las alas, aprovechando los vientos marinos. En Kerguelen crían unas 1.100 parejas. Otros albatros presentes en el archipiélago son el albatros ojeroso Thalassarche melanophrys y el albatros de cabeza gris T. chrysostoma, que es el más abundante en Kerguelen, con 7.900 parejas reproductoras. También se pueden ver el albatros tiznado Phoebetria palpebrata, con entre 3.000 y 5.000 parejas en Kerguelen, y el rarísimo albatros oscuro P. fusca

El albatros viajero, el rey de las aves marinas

Entre los petreles destacan los petreles gigantes. Son los mayores de los petreles, exclusivos del Hemisferio Sur. Hasta 1966 se reconocía una sóla especie y desde entonces se reconocen dos: el petrel gigante del Norte Macronectes halli y el del Sur Macronectes giganteus. Sus dimensiones los aproximan a los albatros: el del Sur es el mayor, con un peso de entre 3 y 8 kilos y una envergadura entre 180 y 210 cm, mientras que el del Norte es algo menor, pesando entre 3 y 5 kilos y envergadura entre 150 y 210 cm. Los petreles gigantes son agresivos depredadores y carroñeros. Es mejor mantenerlos a distancia. Su área de distribución es la misma, pero el sureño llega a criar en el Continente Antártico, mientras que el del Norte se queda en las islas. 

Petrel gigante del Sur. Obsérvese el característico pico de las Procelariformes

Otros petreles que frecuentan Kerguelen son el bonito petrel del Cabo Daption capense y el elegante petrel azul Halobaena caerulea. 

El bello petrel de El Cabo

Las pardelas están representadas por la pardela de alas grandes Pterodroma macroptera, la pardela de Kerguelen P. brevirostris, la pardela de garganta blanca Aphrodroma aequinoctialis, que anida en Kerguelen con entre 175.000 y 226.000 parejas, y la pardela gris Procellaria cinerea. Los paíños que pueden verse son el paíño de Wilson Oceaniles oceanicus, el paíño ventrinegro Fregetta tropica y el paíño dorsigrís Garrodia nereis. Para terminar con los Procelariformes, nombraré aquí a los más pequeños de este orden, los potoyuncos de Georgia Pelecanoides georgicus y común P. urinatrix

Entre las otras aves marinas presentes en Kerguelen es obligatorio mencionarte el cormorán de Kerguelen Leucarbo verrucosus, endémico de este archipiélago y que se puede reconocer por las excrecencias amarillas que tiene en la cara. Tiene 65 cm de altura y 110 de envergadura alar. Construye sus nidos entre marzo y abril, con una puesta de entre 2 y 4 huevos. En 1987 había entre 6.000 y 7.000 parejas. 

Cormorán de Kerguelen

Y terminamos el capítulo de las principales aves marinas de Kerguelen mencionando a las gaviotas Larus dominicanus, Sterna virgata y S. vittata y el pato de Eaton Anas eatoni. 

Las especies invasoras de Kerguelen: ¿un Arca de Noé subantártica? 

Desgraciadamente la Isla de Kerguelen no se ha visto libre de la lacra de las especies invasoras. En cuanto llegaron los humanos a este archipiélago desembarcaron las ratas, verdadero azote de la avifauna autóctona de las islas oceánicas, pues devoran huevos y polluelos. Para atajar la plaga de ratas, en 1951 se soltaron dos parejas de gatos pero éstos se multiplicaron hasta los 10.000 actuales pero, además de ratas y conejos (que amenazan la flora autóctona), también depredan sobre las aves marinas. 

El equipo de técnicos de la Reserva Natural realiza una tarea ímproba para liberar a pequeñas islas de la presencia de ratas y gatos, pues es más fácil luchar contra ellos en pequeñas islitas que en la Isla principal. Así, se ha podido erradicar la plaga en varias islas del Golfo de Morbihan, que han sido declaradas reserva integral con un estricto control de acceso para que se pueda recuperar la fauna y flora autóctonas. A este tipo de introducciones, llamémoslas, “malignas”, se unieron algunas introducciones bienintencionadas con el fin de aprovisionar de comida fresca a los navegantes y dar algún tipo de rentabilidad económica a Kerguelen. Entre ellos se encuentran los renos Rangifer tarandus, introducidos por los noruegos en la década de 1950 para desarrollar un turismo cinegético, pero no cuajó y hoy las hordas de renos vagan por la isla devorando la vegetación nativa que no evolucionó con ningún herbívoro. Actualmente se están realizando los oportunos estudios de impacto ambiental para tomar la decisión de erradicarlos como se hizo en la Isla de Georgia del Sur. 

Renos en Kerguelen

El otro ungulado que sí fue erradicado fue el muflón Ovis orientalis. Introducidos con los mismos propósitos cinegéticos que los renos, fueron erradicados finalmente en 2012 – 2013. Por su parte, desde 1950 se crían ovejas en la Isla Longue para la alimentación del personal de la base científica: 3.500 ovejas de la raza Bizet de Cantal…unos 1.800 carneros para comerse las plantas invasoras que también los humanos han introducido, y 1.000 – 1.500 para alimentación humana. Entre 2011 y 2012 fueron exterminados las hembras y los corderos y sólo quedan los carneros para que se sigan comiendo lo que se tienen que comer. Y por si fuera poco con los renos, los muflones y las ovejas, también se introdujeron salmones y truchas para la pesca… 

Con los insectos también ha habido problemas con las especies introducidas (normalmente de forma involuntaria, con los barcos), y se han realizado estudios al respecto para evaluar su impacto. Originariamente había 23 especies de insectos nativos de Kerguelen. Y el 63% de todas las especies introducidas allí son Artrópodos, entre ellos el coleóptero carábido Merizomus soledadinus, originario de las Islas Malvinas y Patagonia, y que llegó a Kerguelen en una partida de ovejas procedentes de Malvinas en 1939. Otras especies invasoras son la mosca necrófaga Calliphora vicina en 1978 o 5 especies de áfidos, insectos homópteros que se alimentan de plantas, llegadas en 1965 con plantas de invernadero, y que se investiga actualmente si pueden ser vectores de ciertos virus que afectan a plantas. 

Lago Bontemps

Como ejemplo de artópodos nativos, aparte de la mosca áptera que se descubrió en 1874, están 3 depredadores: el escarabajo estafilínido Antarctophytosus atriceps y dos arañas, Myro kerguelensis (Desidae) y Neomaso antarcticus (Linyphiidae), así como la mosca no voladora Anatalanta aptera. Se ha observado depredación de estos artrópodos nativos por parte del escarabajo introducido Merizomus soledadinus

Cefalópodos: la base alimentaria 

No quisiera terminar este recorrido por la interesante fauna de Kerguelen sin hacer mención a la rica vida marina que hace que las doscientas millas de zona económica exclusiva constituya una codiciada zona de pesca. Por esta razón se han estudiado especialmente los cefalópodos de la zona debido a su importancia como presas y depredadores. En efecto, son muy abundantes en estas ricas aguas, habiéndose detectado 38 especies: 31 calamares oegopsidos, 6 octópodos y 1 sepiola. 

De 18 especies estudiadas, se ha determinado que 16 viven en aguas de Kerguelen permanentemente, una viene de aguas tropicales: el calamar gigante Architeuthis dux, y otra de aguas antárticas: Slosarczykovia circumantarctica, lo que ejemplifica lo que te comentaba antes sobre la mezcla de aguas polares y subtropicales en esta zona de convergencia marítima. Estos cefalópodos se distribuyen en tres niveles tróficos (alimentarios): 

Primer nivel: los que comen crustáceos 

Segundo nivel: los que comen peces 

Tercer nivel: el calamar colosal Mesonychoteuthis hamiltoni, que se cree es el mayor calamar actual y que actúa como depredador ápice para otros calamares y peces (puede depredar a la gigantesca merluza negra, la joya pesquera de la zona), y a su vez es depredado por cachalotes y tiburones. En 2007 se logró pescar uno de estos calamares en aguas de Nueva Zelanda, arrojando una longitud de 4,5 metros y 490 kilos de peso. Los especialistas están convencidos de que puede superar el máximo de longitud del calamar gigante, los 16 metros. 

Ejemplar de calamar colosal capturado en Nueva Zelanda, 2007.

De estos cefalópodos, hay dos pulpos bentónicos endémicos de Kerguelen: Benthoctopus thielei y Graneledone gonzalezi. Los cefalópodos constituyen la base alimentaria de gran parte de la fauna de Kerguelen. Se calcula que cada año las aves que crían y las focas pueden consumir 200.000 toneladas de cefalópodos. Por su parte la merluza negra es una de las mayores consumidoras de estos moluscos, por lo que su conservación es de vital importancia para que este grandioso pez prospere y siga siendo una importante fuente de ingresos pesqueros. 

En cuanto a las aves procelariformes, se ha estudiado que cuanto más grande es la especie, mayor proporción representan los cefalópodos en su dieta, llegando a constituir la mayor parte de la dieta del albatros viajero, que consume sobre todo adultos, y el albatros de cabeza gris, que consume juveniles, en un claro ejemplo de separación trófica que sirve para minimizar la competencia entre estas dos especies.

Comentarios

  1. Excelente aportación, pude sentir tu pasión por el tema y aprendí mucho. Saludos desde México

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