Doggerland: la fauna de la "Atlántida" europea

Querida hija:

Bajo las grises aguas del Mar del Norte se encuentra sumergida una tierra por la que vagaban los imponentes mamuts lanudos, los bueyes almizcleros, los uros, los caballos, los lobos y los leones de las cavernas entre otras muchas especies. También el ser humano dejó su huella (literalmente) en aquella tierra que fue tragada por las aguas hace sólo seis mil años. ¿Cómo era esta tierra desaparecida y qué bestias la habitaron?. Bienvenida a Doggerland.

La fauna de Doggerland antes de la Glaciación Angliana era de este estilo

El descubrimiento de una nueva tierra

Durante la segunda mitad del siglo XIX, los exploradores europeos recorrían el interior de los continentes descubriendo tierras ignotas. Pero nadie sospechaba que en el mismísimo patio trasero de Europa había una tierra a punto de descubrirse. Y fue gracias al gran desarrollo que tuvo la moderna pesca de arrastre debido a las innovaciones técnicas en la construcción naval de nuevos tipos de barcos arrastreros en la costa británica del Mar del Norte.

A lo largo de esta época, con frecuencia las redes de los arrastreros británicos y también holandeses recogían junto al pescado fragmentos de huesos que parecían fósiles de animales. Normalmente estos fósiles eran desechados por los pescadores como inútiles pero también llamaron la atención de paleontólogos, coleccionistas y naturalistas aficionados locales que se ponían de acuerdo con los pescadores de la vecindad para que les entregaran los misteriosos fósiles que se encontraban extrañamente bajo el Mar del Norte.

Muela fósil de mamut lanudo recuperada del Mar del Norte (Cor Kuyvenhoven)

Los más destacados de estos coleccionistas decimonónicos fueron los reverendos James Layton y John Gunn, y los laicos John Owles, J.J. Coleman y, modernamente, Les Brand. Todos ellos, que vivieron en el área de la costa inglesa de East Anglia,  fundaron colecciones de fósiles que resultarían de gran utilidad para estudiar y comprender la fauna de aquella tierra desconocida. Todavía hoy muchos paleontólogos aficionados de la región se ponen de acuerdo con los pescadores para recoger los fósiles que caen en las redes.

Los académicos tenían claro que, durante las Glaciaciones, lo que hoy es Gran Bretaña era una península de Europa, y que estaba unida al Continente por un "puente de tierra" más o menos grande. Los fósiles rescatados del Mar del Norte pusieron en sus manos un instrumento importantísimo para la datación de los sedimentos donde éstos se habían hallado y finalmente fue el paleo-botánico Clement Reid (1853 - 1916) quien empezó a estudiar seriamente qué pasaba debajo del Mar del Norte al estudiar restos de plantas que habían aparecido en el Dogger Bank, un banco de arena situado en el centro del Mar del Norte muy conocido por los marineros.

Restos de un bosque fósil sumergido. Cheshire, Inglaterra. (Clement Reid, Submerged forests)

En 1913 publica el libro Submerged forests, en el que estudia los restos de árboles y tocones que aparecían en diversos lugares de la costa británica en marea baja, y postuló la existencia del "puente de tierra" que unió en tiempos pasados Gran Bretaña con el Continente. En ella publica un mapa de este puente de tierra que será la base de los futuros estudios sobre este tema. Si bien el paleontólogo Sir Arthur Keith (del que te hablé cuando mi Crónica sobre el Australopithecus) llamó la atención de la Academia sobre el potencial arqueológico del Mar del norte, no fue hasta 1931 cuando se disparó el interés en este campo.

Fue ese año cuando el arrastrero Colinda se hallaba pescando en Owen Bank, a unos 40 km de la costa de Norfolk y recuperó en sus redes lo que parecía un arpón de hueso hecho por mano humana incrustado en un trozo de turba. Posteriormente fue datado en el Mesolítico, hace entre 10.000 y 4.000 años. En efecto, los humanos también habían estado presentes en aquella misteriosa tierra sumergida bajo el Mar del Norte.

Pero los modernos estudios sobre la paleontología marina del Mar del Norte empiezan en 1990 con la labor de la arqueóloga Bryony Coles, quien acuñó el nombre "Doggerland" para designar esta tierra emergida entre Gran Bretaña y el Continente durante el Pleistoceno. A partir de entonces, dos líneas de investigación se siguen mayormente para conocer esta Atlántida europea. En primer lugar, los acuerdos con las compañías petrolíferas que operan en el Mar del Norte (una de las principales áreas productoras de crudo en Europa) han permitido seguir recuperando fósiles y "cartografiar" el fondo, reconstruyendo su antiguo paisaje.

El paleontólogo Jan Glimmeveen mostrando algunos de los fósiles que ha recuperado del Mar del Norte. (Foto: Robert Clark)

En segundo lugar, la paleontología y arqueología de la costa británica y holandesa del Mar del Norte y zonas mareales adyacentes, que permiten conocer la fauna que vivió también en Doggerland, si bien a caballo entre las tierras emergidas hoy y sumergidas ayer.

Ha llegado el momento de conocer qué fue Doggerland y cuándo y por qué desapareció.

Una tierra de leche y miel

Si bien existe evidencia de la existencia de Doggerland al menos desde el Pleistoceno Inicial, el punto de partida para su estudio suele ponerse en la Glaciación de Anglia (hace entre 478.000 y 424.000 años), que es como se conoce en las Islas Británicas la Glaciación Mindel. Durante esta glaciación, el hielo cubría Doggerland y las Islas Británicas hasta más o menos la altura de los Países Bajos, donde había un gran lago periglaciar. Debes entender que cuando los glaciares estaban en su máximo esplendor retenían mucha cantidad de agua que normalmente irían a parar al mar. Por eso el nivel del mar estaba más bajo en esas ocasiones. De ahí la existencia de Doggerland, y otras "tierras perdidas" como Beringia o Sundaland.

Ubicación geográfica y evolución de Doggerland (National Geographic)

Esta Glaciación, como verás más adelante, supuso un "antes" y un "después" para la fauna europea, que experimentó un cambio: la mayoría de las especies animales que habitaban nuestro continente antes de la Glaciación Mindel desaparecieron tras ella. Es lo que se conoce como una "sucesión" de fauna.

Durante los siguientes periodos interglaciares, Doggerland fue una tierra emergida que permitía que se fuera de Gran Bretaña a Dinamarca a pie. La mayoría de los restos fósiles de animales que se han recuperado de Doggerland corresponde a fauna "post-Anglia", y este "periodo feliz" llegó a su fin con el advenimiento de la Última Glaciación (Würm en el Continente, Weichseliana en Europa del Norte). La última arremetida glacial empezó a avanzar hace unos 35.000 años y se "comió" a Doggerland sepultándola bajo un inlandsis helado hace unos 25.000 - 20.000 años, en el Último Máximo Glacial.

Hace unos 18.000 se inicia la inexorable retirada de los hielos y un calentamiento general de la atmósfera que hoy continúa y se acentúa. Hace unos 16.000 años Doggerland estaba completamente libre de hielos y alcanzó su máxima extensión, correspondiente a lo que hoy es el Mar del Norte hasta la altura de las Islas Shetland.

La costa de Doggerland debió ser parecida a esta

Inicialmente la vegetación dominante en Doggerland era la tundra ártica, pero conforme iba aumentando la temperatura del Planeta, se iba produciendo cambios en la vegetación que hemos podido conocer merced a los estudios del polen vegetal recuperado de los sedimentos sumergidos en el Mar del Norte. Así, cuando llega el súbito enfriamiento del Dryas Reciente (hace 11.700 años), vemos que la vegetación era una estepa fría con bosquetes de abedules, y estos bosques de abedules se generalizarían junto con la presencia de avellanos hace entre 10.300 y 9.000 años, en el Periodo Preboreal. 

El calentamiento de la atmósfera proseguía y hace entre 8.800 y 7.500 años se establece el Periodo Boreal, en el que se extienden y generalizan árboles típicos de la Llanura Europa del Norte: Pinus, Ulmus, Alnus, Quercus, etc. Los datos disponibles (en los que la fauna ha desempeñado un papel fundamental para reconstruir los paleo-ambientes de Doggerland) nos hablan de una tierra llana salpicada de colinas onduladas, recorrida por ríos y salpicada de lagos, pantanos y marjales y cuya costa norteña debió ser muy parecida a la actual costa del Mar del Norte: baja, arenosa y con planicies de barro. Una tierra amable, templada y muy rica...que tenía contados sus días.

Durante el Periodo Pre-Boreal el aspecto de Doggerland debió ser este

En efecto, el calentamiento de la atmósfera no solo hacia de Doggerland una tierra rica y feraz sino que derretía los glaciares y hacía subir generalizadamente el nivel del mar, que inicialmente estaba unos 120 metros más bajo que hoy día. Lenta pero inexorablemente el nivel del mar iba subiendo y devorando cada año un poquito más de la costa de Doggerland y hace 10.000 años la extensión de Doggerland era la mitad que inicialmente. Dos sucesos extraordinarios aceleraron el proceso de desaparición de esta tierra singular.

Hace unos 8.300 años, el gigantesco Lago Agassiz en Norteamérica colapsa y se vacía en el Atlántico vertiendo una enorme cantidad de agua fría que hace bajar la temperatura del Atlántico Norte originando un incremento de las tormentas y borrascas, que agravaron la invasión marina de Doggerland. En este momento, Doggerland queda reducida a un tercio y hace 8.100 años (hacia el 6.200 AC) se produce un enorme deslizamiento de tierra submarino frente a la Costa de Noruega, denominado el Deslizamiento de Storegga, que provoca uno de los mayores tsunamis de la historia de nuestro planeta.

Ubicación del Dogger Bank, última porción de Doggerland que sobrevivió como isla

Este tsunami deja a Doggerland reducida a la zona más estrecha entre Gran Bretaña y los Países Bajos, y el actual Dogger Bank convertido en una isla: la parte más elevada de Doggerland, que correspondía a una morrena glaciar y que hoy yace bajo 36 metros de agua, pero que se eleva a su vez 20 metros sobre el terreno circundante. Gran Bretaña se convierte en una isla para siempre y la Isla Dogger, último vestigio de la antigua Doggerland fue tragada por las aguas hace 7.000 años (en el 5.000 AC), casi a la vez que Irlanda se convertía también en isla.

No quedó nada de aquella tierra de leche y miel recorrida por una de las mayores concentraciones de fauna de la Europa de su época. Vamos a conocer qué fauna era esta.

La fauna Pre-Angliana

Como te expliqué antes, la fauna Pre-Angliana se refiere a una fauna extendida en Europa desde el Pleistoceno Medio, con fuerte influencia de fauna africana, llegada a Europa en los interglaciares, mucho más cálidos que la temperatura que hoy padecemos. Algunos llegarían a prosperar y adaptarse a los fríos que luego seguirían, pero la mayoría se extinguiría con el enfriamiento subsiguiente y serían sustituidos por otra fauna, que ya se quedaría con nosotros casi casi hasta ayer mismo (en términos geológicos).

Los restos más abundantes (que no quiere decir que fueran las especies más abundantes, sino que fueron los que se conservaron mejor seguramente por su gran tamaño) eran dos mamuts: el mamut sureño (Mammuthus meridionalis), uno de los mamuts mayores que han vivido con una altura de 4 metros hasta la cruz, habitante típico de Asia central hasta Europa durante los estadios de clima cálido, y que desaparece del registro fósil hace unos 800.000 años.

Mamut meridional amenazado por un Homotherium

El otro mamut de esta época era el mamut de estepa (M. trogontherii), que evolucionó en Siberia a partir del mamut sureño y empezó la línea evolutiva progresivamente mejor adaptada al clima cada vez más frío y que, desde su origen en Siberia, acabaría dando lugar al mamut lanudo y al norteamericano mamut de Columbia. Este mamut se extinguió hace unos 200.000 años.

Los cérvidos estaban representados por dos especies del género Megaloceros: M. dawkinski y M. savini, cuyos restos se han encontrado también en la Península Ibérica según recordarás cuando te hablé del ciervo gigante. Otros cérvidos de linaje más cercano a los actuales alces fueron el alce de frente ancha (Cervalces latifrons) y otros cérvidos como Cervus polignacus, cercano a los actuales gamos, o Euctenoceros sedgwicki o Praemegaceros verticalis.

Rinoceronte etrusco

La influencia tropical en esta fauna la representaría el rinoceronte etrusco (Stepanorhinus etruscus) , representante de un género que ya estaba documentado en Europa desde el Plioceno, y que se supone estrechamente emparentado con el posterior rinoceronte lanudo (y ambos, con el actualmente superviviente rinoceronte de Sumatra). También se han recuperado restos de un manatí, Trichechus huxleyi, representante de un género hoy superviviente y que nos habla de costas y ríos tranquilos, poco profundos y con abundancia de plantas acuáticas, hábitat ideal para los manatíes, hoy confinados a América y África.

Recuperación de un cráneo de mamut en un barco del Mar del Norte

La fauna post-Angliana

Como era de esperar por ser la más reciente, la fauna post-Angliana es la más abundante entre los fósiles recuperados de Doggerland. Estamos hablando de la fauna, grosso modo, del Pleistoceno Final y el Holoceno. Y, de entre todas las especies recuperadas, la más abundante con muchísima diferencia es el mamut lanudo (Mammuthus primigenius), el legendario mamut lanudo de la Última Edad Glacial, y del cual te hablé más extensamente en mi Crónica sobre los mamuts, que te invito a repasar. La presencia de este mamut nos habla de la existencia en Doggerland de la Estepa del Mamut, extendida por todo el Norte de Eurasia durante y tras la Última Glaciación, y que soportó con sus nutritivos pastos a la Gran Megafauna eurasiática.

Rinoceronte lanudo (Velizar Simeonovski)

Otro habitante de este bioma que se ha recuperado en Doggerland fue el rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis), el reno (Rangifer tarandus), el caballo salvaje eurasiático (Equus ferus), el bisonte de estepa (Bison priscus) o el buey almizclero (Ovibos moschatus).

De ambientes más boscosos (y, por tanto, más tardíos) datan el ciervo gigante (Megaloceros giganteus), el rinoceronte de nariz estrecha (Stepanorhinus hemichoetus), o el uro (Bos primigenius).

Ciervo gigante perseguido por lobos (Zdenek Burian)

También, de estos ambientes más modernos llegaron hasta nuestros días el ciervo rojo (Cervus elaphus) y el corzo (Capreolus capreolus), que han proporcionado una gran parte de los fósiles también recuperados de esta abundantísima tierra. Otros animales recuperados de ésta última época fueron el castor eurasiático (Castor fiber), que nos habla de la existencia de un paisaje rico en ríos y bosques, y la morsa (Odobenus rosmarus), que hoy día no se encuentra al Sur de la Península de Kola, en el Mar Blanco.

Tantos herbívoros tenían que tener por fuerza sus depredadores, y así se han recuperado fósiles del lobo gris (Canis lupus), la hiena del género Crocuta, que no se ha podido determinar la especie (¿hiena de las cavernas?), el león de las cavernas (Panthera spelaea), el oso de las cavernas (Ursus spelaeus), el oso pardo (U. arctos) o la nutria eurasiática (Lutra lutra).

Y esto sólo es un resumen apresurado. Qué tiempos y qué tierras hija mía. Qué tiempos.

¿Y el ser humano? ¿qué relación tuvo con Doggerland?

Doggerland y los humanos

Como te puedes imaginar querida hija, una tierra tan rica en recursos: madera, agua y muchísimos animales no podía dejar de atraer al ser humano.

En 2009 un coleccionista particular (que siguen desempeñando un importantísimo papel en el descubrimiento de fósiles en el Mar del Norte) holandés estaba dragando el fondo a 15 millas de la costa de Zelanda (Países Bajos) cuando encontró el que se demostraría el primer fósil de Hombre de Neandertal (Homo neanderthalensis) no sólo del Mar del Norte, sino también de los Países Bajos. Este fósil, asignado a un varón, tenía una antigüedad de hace entre 60.000 y 40.000 años y según el análisis isotópico del fragmento de cráneo, reveló que mantenía una dieta casi exclusivamente carnívora.

Un grupo de cazadores-recolectores decidiendo trasladar su campamento inundado. (Alexander Maleev)

Pero, como ya te expliqué anteriormente, la Glaciación Elsteriana (o sea, la Würm de toda la vida, que ahora a cada Glaciación hay que ponerle el nombre de cada barrio...) se tragó Doggerland hace 25.000 años y hubo borrón y cuenta nueva, y sólo hace 18.000 años que empezó a quedar al descubierto y a ser recolonizado por la fauna europea.

Se cree que los humanos modernos llegaron a Doggerland siguiendo a sus presas habituales de caza: renos, mamuts, bisontes, ciervos...y seguramente no es casualidad que la mayor parte de los artefactos de origen humano recuperados de Doggerland sean artefactos relacionados con la caza y pertenecientes al Periodo Mesolítico (hace entre 10.000 y 4.000 años), pues parece ser que fue a partir del Periodo Boreal cuando la mayor parte de la fauna colonizó definitivamente Doggerland, siguiendo al mayor desarrollo de los bosques.

Restos de un roble prehistórico asoma en la marea baja en el Estuario del Severn, Gales. (Robert Clark)

Una vez allí, los humanos repararon en la gran cantidad de recursos que ofrecía esta tierra. Ahora bien, debes entender que los paleontólogos tienen que elaborar sus hipótesis a partir de hallazgos dispersos e insuficientes, y estas teorías cambian a veces radicalmente ante un nuevo hallazgo. Es difícil encontrar artefactos humanos en el fondo del Mar del Norte, la paleontología marina es más complicada y azarosa que la terrestre, donde uno puede prospectar de manera más sistemática. Todo esto viene a cuento porque a día de hoy no se ha encontrado evidencia científica que muestre establecimientos humanos permanentes en Doggerland (aldeas, asentamientos, etc.). Y eso no quiere decir que no hayan existido, sino que no tenemos pruebas de su existencia hoy.

Sí tenemos pruebas de actividad humana, y asumimos que en Doggerland los humanos cazadores-recolectores del Mesolítico hacían lo mismo que hacían los cazadores-recolectores que vivían en las actuales costas de Gran Bretaña, Países Bajos, Alemania o Dinamarca: cazar ciervos, pescar salmones, recolectar y comer marisco y todas esas cosas. Se cree que los humanos establecían campamentos estacionales de caza y pesca en las estaciones favorables, esto es, la primavera y el verano, para retirarse en los crudos inviernos a cuarteles invernales desconocidos, posiblemente desplazándose al Sur.

Doggerland en todo su esplendor al final del Pleistoceno. (Mauricio Antón)

Y cada año, cuando volvían a re-ocupar sus campamentos de verano, comprobaban con horror que la costa estaba cada vez más cerca y que los ríos iban cada vez más anchos y con aguas más salobres. Seguramente un hombre viejo que trasladaba una vez más su campamento tierra más adentro recordaba que en su niñez el campamento donde cazaban focas y morsas estaba más lejos...donde hoy está el mar.

Con la progresiva inundación de Doggerland, lentamente los humanos iban replegándose más y más al Sur y quedándose con terrenos de caza y pesca cada vez más reducidos. Según los Arqueólogos, es probable que esta situación conllevase más conflicto entre tribus al disputarse recursos cada vez más reducidos. Algunos hablan de la existencia de "refugiados climáticos" de Doggerland que "invadían" territorios de otros humanos de las actuales zonas continentales.

He aquí la moraleja de la historia de Doggerland: el calentamiento global que hoy padece nuestro planeta es más fuerte y más rápido que el que se llevó por delante Doggerland. Los glaciares de Groenlandia se derriten a un ritmo elevadísimo y así sucede igualmente con el Casquete Polar. Las costas de todos los continentes se inundarán antes o después. No hay nada que podamos hacer para evitarlo porque no hay nada que queramos hacer para evitarlo.

¿Seguirán Londres y otras ciudades el mismo destino que Doggerland?
¿Cuánto tardarán en quedar sumergidas ciudades como Londres, París, Hamburgo, Copenhague o Estocolmo? ¿doscientos, trescientos años?

Hace seis mil años, cuando las últimas islas de Doggerland eran tragadas por las furiosas olas del Mar del Norte, un pueblo nuevo llegó a las costas del Sur de Gran Bretaña, atravesando en barcas de cuero el recién formado Canal de la Mancha. Iban cargados con ovejas y cabras y con capazos llenos de semillas. Traían el Neolítico. Se cerraba el Paleolítico con la inundación de Doggerland y se abría un nuevo capítulo de la Historia de la Humanidad.

Cuando Londres quede sumergido bajo sesenta metros de profundidad oceánica...¿qué nueva cultura humana traerá la solución?

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Comentarios

  1. Qué maravilla de Blog. Llegué tarde, pero llegué. Enhorabuena, me haces pasar unos momentos fantásticos.

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    1. ¡Muchísimas gracias!, tienes todas las Navidades para ponerte al día...

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