La mula: homenaje a un equino olvidado.

Querida hija:

Cuando hablamos de animales domésticos solemos pensar instintivamente en aquellos que criamos sobre todo para alimentación: la vaca, la oveja, el cerdo, la gallina, etc. Pero olvidamos a los animales de labor y transporte: algunas razas de caballos, el buey y, sobre todo la mula. La mula, además, ha sido cargada con el sambenito de animal terco y difícil, ligado a ambientes de pobreza y miseria. Nada más injusto. Hasta la generalización de los vehículos a motor, la mula ha permitido el desarrollo del transporte más eficiente y sus cualidades físicas y temperamentales hacen de la mula un animal verdaderamente prodigioso que ha aportado a la Humanidad tanto como el que más. En esta crónica voy a reinvindicarla.

La mula es un animal hoy en desuso

¿Quién es la mula?

Lo primero que tienes que tener claro es que la mula es un animal híbrido y se obtiene mediante el cruzamiento del caballo (Equus ferus caballus) y el asno (E. africanus asinus). Es decir, que no vas a encontrar mulas en estado silvestre porque no existen. Es una creación enteramente humana y concebida para el aprovechamiento en beneficio humano de sus extraordinarias cualidades. Existen dos tipos de híbridos entre caballo y asno:

- La mula, que es la descendiente de un asno macho ("garañón") y una yegua.

- El burdégano, también llamado "mulo romo", que es el descendiente de un caballo y una asna.

La mula se obtiene cruzando un caballo y un burro

De ambos, la mula es más grande y más fuerte mientras que el burdégano, más caballuno, tiene peores cualidades por lo que es mucho menos utilizado que la mula, que es inconmensurablemente más popular. Por eso, en esta crónica hablaré exclusivamente de las mulas.

En cuanto a su aspecto físico, la talla de la mula está más influido por su madre la yegua que por su padre el asno, y es un animal que pesa entre 370 y 460 kg. Depende mucho de la raza seleccionada de su madre ya que, si la mula va a ser destinada a labores del campo puede interesar que la yegua sea un caballo de tiro, lo que nos dará una mula más grande y más fuerte. Si, por el contrario, está destinada a transporte, puede interesar una mula menos robusta. La forma de la cabeza y sus orejas, característicamente largas, son herencia de su padre el asno. 

Si bien la capa más popular de la mula está en la gama del marrón oscuro hacia el negro, en realidad la mula puede tener capas de todos los colores, incluso el blanco o el moteado.

Diferencias entre caballo, burro y mula

Otra característica importante de la mula es que se trata de un animal estéril, que no puede tener descendencia. Es decir, las mulas siempre han de ser engendradas por sus padres el asno y la yegua ya que no pueden criar entre sí y formar un "stock" o población. Esta esterilidad se atribuye al distinto número de cromosomas que tienen sus progenitores: 62 el asno y 64 el caballo.

En realidad, voy a matizarte esto de la esterilidad de las mulas. Concretamente es el macho el estéril ya que tiene un problema en la vesícula seminal, mientras que la hembra sí produce óvulos fértiles en determinadas condiciones: únicamente cuando ese óvulo se ha formado por recombinación al azar y sólo heredando el ADN exclusivamente de la madre yegua o exclusivamente de su padre asno. En estas condiciones, si la mula es cubierta por un caballo, engendrará un potro y si es cubierta por un asno engendrará un pollino. Ahora bien, aunque la mula se quede preñada es complicado que el embarazo llegue a término y, en caso de parir, la cría será débil y enfermiza.

No obstante, existen registros históricos de 60 casos de mulas que han dado a luz desde 1527, datando el último caso en España de 1952 en Luque, Córdoba. Más recientemente, se han registrado casos en China en 2001, Marruecos en 2002, o en EEUU en 2007 entre otros ejemplos.

Mula de capa blanca. Louisville, Kentucky, EEUU. Foto: Heather Moreton

En cualquier caso, la mula ha heredado lo mejor de sus dos progenitores y exhibe una serie de características que hace de ella un animal prodigioso:

Una gran fuerza física y una tremenda resistencia al trabajo y al cansancio, tiene los cascos más fuertes que los del caballo y muestran una resistencia natural a muchas enfermedades e insectos. Sus sobresalientes características físicas llamaron la atención de Charles Darwin, quien escribió:

"La mula me parece el animal más sorprendente. Que un híbrido presente más razón, obstinación, memoria, apego social, resistencia muscular, y duración de la vida que cualquiera de sus progenitores parece indicar que el arte ha superado a la Naturaleza"

En efecto, si las cualidades físicas de la mula son sobresalientes, pásmate porque hay más. La mula es un animal sobrio que se conforma con una alimentación menos abundante y más frugal que el caballo, puede soportar los climas más infames sin disminuir el ritmo de su trabajo. Se ha dicho siempre que la mula es un animal terco y obstinado, pero esto hay que matizarlo: la mula es más inteligente que el caballo (a decir de todos los que han trabajado con mulas) y su instinto de conservación es tan agudo que la mula no se expondrá a ninguna situación que ella perciba como de peligro, y de ahí esa supuesta terquedad.

La mula ha sido, y es, el mejor animal de carga en terrenos difíciles

La fortaleza de sus cascos y su gran capacidad para llevar cargas (puede llevar mucha más carga que un caballo de su tamaño) la hacen ideal para el transporte en zonas de montaña o terreno difícil. Pues bien, si una mula no ve claro un camino, no sólo no habrá fuerza humana ni divina capaz de obligarla a seguir ese camino, sino que ella misma "calculará" con la mayor eficiencia el mejor camino alternativo a seguir y lo seguirá con absoluta precisión y seguridad. Por eso se dice que a la mula no se la conduce, sino que se la guía. La mula es más paciente y tiene la piel más dura. También, cosa curiosa tratándose de un híbrido entre equinos domésticos, la mula es independiente y salvaje, y ha de ser "domesticada" y entrenada usando el halago y la inteligencia. 

Si se la trata bien, no hay animal más fiel y entregado, capaz incluso de defender a su dueño de cualquier peligro. Y la coz de una mula no es ninguna broma: muchas costillas y extremidades de incautos han sido rotas por estas patadas defensivas. Por eso, como animal de labor siempre se ha preferido la mula al caballo: soporta el hambre y las fatigas mucho mejor que éste, y además cuesta menos dinero porque su alimentación es menos selectiva.

La mula, es, pues, un portento físico y un prodigio de inteligencia. El animal híbrido más exitoso y que ha sido insuperable en su campo de trabajo hasta el advenimiento de los medios mecánicos de transporte y labranza. ¿Cómo es, entonces, que la mula ha pasado a ser considerada como un animal "maldito" mientras que el caballo se ha llevado toda la fama de animal noble?  Voy a tratar de que lo entiendas al hablarte de su origen.

El origen de la mula.

Para el ser humano no era evidente que cruzando un caballo y un asno se pudiera obtener un híbrido tan portentoso y útil. En mi opinión (no he encontrado ninguna opinión al respecto) los humanos debieron observar cruces naturales entre caballos y asnos salvajes. No es descabellado que esto suceda ya que Félix de Azara reportaba que, en Paraguay, yeguas y caballos se dejaban libremente pastar y se realizaba una pequeña operación en la uretra de los caballos para que no pudieran montar y fecundar a las yeguas, pero que los asnos sí montaban a las yeguas espontáneamente.

Es decir, que no me parece descabellado imaginar que, en las estepas centroasiáticas, los caballos salvajes y los asnos salvajes, que coincidían allí en sus áreas de distribución, pudieran hibridarse de vez en cuando y sus "mulas salvajes" pudieran ser observadas por los humanos, que irían trasladando ese conocimiento adquirido de generación en generación.

Las mulas formaban parte de las legiones romanas

Pero no fue hasta el Tercer Milenio A.C. cuando se pudo realizar esta operación por primera vez entre caballos domésticos y asnos domésticos y se cree que fue en las regiones de Paflagonia y Nicea, en lo que hoy es Turquía. Lo cierto es que, por aquella misma época, la mula era ya conocida en el Antiguo Egipto lo que no es de extrañar dadas las intensas relaciones políticas y comerciales que Egipto tenía con el vecino Oriente Medio, y se sabe que durante 600 años las mulas fueron allí usadas para el transporte en las minas de turquesa del Sinaí.

La mula se generalizó como animal de labor y de transporte (sobre todo en terrenos difíciles), está nombrada en el Antiguo Testamento y Homero en la Ilíada. Los romanos, con su enorme programa de obras públicas y sus legiones conquistando el Mediterráneo y buena parte de Europa usaron profusamente las mulas, y en sus legiones se usaban en una proporción de una mula por cada diez legionarios.

No es de extrañar, por tanto, que el tratado veterinario más antiguo que ha llegado hasta nosotros hable precisamente de la mula. Estamos hablando del Digesta Artis Mulomedicinae, de Flavio Vegecio Renato en el siglo IV de nuestra Era.

Pero sería más o menos en la Edad Media cuando se produce la percepción social divergente entre el caballo y la mula. El caballo, más ágil y veloz (aunque más frágil) que la mula tuvo desde siempre un uso militar de combate. Como el caballo era más caro de mantener que la mula, unido a ese uso militar, el caballo pronto pasó a ser patrimonio de los aristócratas y nobles, mientras que la mula y el asno eran patrimonio del populacho labrador y trabajador.

De ahí que el propietario del caballo pasara a llamarse "caballero", y se atribuye al caballo las supuestas virtudes de su caballero: nobleza y valor, mientras que al mulo y al asno se atribuyeron los supuestos defectos de los "villanos": mal carácter y estupidez de raciocinio, además de ligar para siempre la imagen de la mula al proletariado y a los lugares menos desarrollados y "pobres".

En la Edad Media se origina la distinción social entre el caballo y la mula

¡Qué absurda e injusta esta humanización de animales que nada tienen que ver con las circunstancias humanas!. Como dice el personaje de Yoda en " El Imperio contraataca", la guerra no le hace a uno grandioso, y me parece más justo ensalzar el trabajo agrícola y logístico de la mula, que a todos por igual ha beneficiado.

Las mulas y América

Cristóbal Colón llevó a América en 1495 además de caballos, cuatro garañones y dos asnas con lo que desde el mismísimo comienzo de la América española se produjeron allí mulas. La importancia de las mulas fue tal en la América virreinal que los especialistas sostienen que fueron las líneas de transporte facilitadas por las mulas en todo tipo de terrenos las que lograron vertebrar el territorio americano.

Bien es cierto que los prejuicios sociales de origen medieval que los españoles llevaron a América también arraigaron allí. Así, un refrán mexicano del siglo XIX dice que: "el burro para el indio, la mula para el mulato y el caballo para el caballero", percepción social que oculta la realidad: en Nueva España la mula fue el medio de transporte más ampliamente usado y no sólo por estratos sociales bajos, sino por toda la escala social. Los especialistas son claros a este respecto: de todos los animales que los españoles introdujeron en América, ninguno de ellos tuvo la importancia de la mula para el desarrollo de un sistema de transporte colonial, dado el difícil terreno geográficamente hablando y la falta de caminos al estilo europeo.

Litera en el camino de México a Veracruz. Claudio Linati, 1828

La mula, con su fantástica capacidad de cargar entre 115 y 120 kg, no sólo se adaptaba a todo tipo de caminos sino que tiraba de carretas y carromatos, e incluso las diligencias de pasajeros también estaban servidas por mulas. Y no sólo hablamos de la América virreinal. Una vez independizadas las distintas Repúblicas americanas, tuvieron un papel clave para el establecimiento de un mercado interior. Por ejemplo, en Colombia la economía basada en el café sólo pue posible cuando las haciendas cafeteras fueron capaces de exportar su café a través de las recuas de mulas.

Durante el siglo XVIII la cría de mulas se convierte en una gran industria en España, Francia e Italia, y se generaliza su uso en Gran Bretaña. España estaba a la cabeza mundial, con Cataluña y Andalucía como principales centros de cría.

Precisamente fueron españolas las primeras mulas que llegaron a los jóvenes Estados Unidos de América, y fueron adquiridas por interés expreso del presidente George Washington, quien negoció con Carlos III la adquisición de mulas a pesar de que España en aquel entonces no permitía la exportación de mulas. En octubre de 1785 España envía un barco a Boston donde viajaba un regalo muy especial del monarca español al caudillo estadounidense: dos asnas y un garañón apropiadamente bautizado como Regalo del Rey

Exploradores del General Custer durante la campaña de Winfield Scott contra los indios de Kansas, 1867. Los dos de la derecha montan mulas

Con estos asnos españoles y unos asnos malteses regalo del Marqués de Lafayette que se cruzaron con los asnos andaluces, Washington inició a partir de 1786 un programa de cría para desarrollar mulas grandes y fuertes para surtir a las granjas de la joven nación, si bien con el tiempo las mulas se popularizarían sobre todo en las granjas del Sur y Suroeste, mientras que los granjeros de las tierras más norteñas preferían el buey y el caballo para arar las tierras. Para 1808 había ya 850.000 mulas en los EEUU, y entre 1850 y 1860 se siguieron importando asnos de España hasta que prácticamente se dobló el número de mulas.

Y llegaron muy a tiempo porque es difícil aquilatar la importancia que las mulas tuvieron en el Oeste americano. Si fue el caballo el animal que conquistó el Oeste, fue la mula quien lo colonizó y lo puso en explotación. Fueron las mulas las que arrastraban los míticos carromatos en los que viajaban los colonos que iban a establecerse en los territorios que previamente habían arrebatado a los aborígenes, eran mulas las que operaban las principales rutas comerciales que llevaban abastecimientos al Oeste, como el Viejo Camino Español (Old Spanish Trail), que entre 1829 y 1849 unió Santa Fe con Los Ángeles, el camino más largo y dificultoso que jamás hollaron cascos de mula en los EEUU.

Eran mulas, y no caballos, las que operaban en su mayoría las famosas diligencias, las que llevaban la impedimenta de exploradores y tramperos en las Montañas Rocosas, y las que operaban ingenios y acarreaban mineral en las minas del Oeste al igual que hicieron en las minas de la América virreinal para los españoles.

Vagón de bórax tirado por un equipo de veinte mulas. Valle de la Muerte, California

Por ejemplo, entre 1883 y 1889 se produce el boom del bórax en El Valle de la Muerte, California. Para exportar el producto extraído de las minas se concibieron los mayores trenes de mulas que jamás operaron estos maravillosos animales: enormes vagones que cargaban nueve toneladas métricas de mineral de bórax, tirado por un tren de veinte mulas que podía tener una longitud total de 50 metros. Hoy día se conmemoran aquellos míticos trenes de mulas en un espectacular desfile en Pasadena, donde se recrean aquellos trenes de veinte mulas. Bishop, en California, está considerada como la "Capital de las Mulas" en los EEUU y donde se ubica el curioso Museo de las Mulas.

Recreación de un tiro de veinte mulas en el Rose Parade de Pasadena, California. Foto: Romana Monteros

Las mulas y los Ejércitos.

El otro gran aporte de la mula a la Humanidad es su papel en los ejércitos de prácticamente todo el mundo. Sus sobresalientes cualidades para el acarreo y transporte le dieron protagonismo en todo tipo de transporte de impedimenta militar y arrastre de piezas de artillería pero sobre todo en las unidades de Artillería de Montaña, donde podían transportar armas y bagajes a parajes donde casi sólo las cabras podían llegar.

Las mulas, cómo no, acompañaban al ejército cartaginés de Aníbal cuando su famoso cruce de los Alpes para enfrentarse a Roma. Si bien toda la fama se la llevaron sus elefantes, éstos eran animales de combate como los caballos, pero la impedimenta y suministros fueron llevados por mulas.

La Guerra de Granada (1482 - 1492) está considerada como la primera guerra moderna en términos de intendencia y logística militares. Su concurso fue fundamental para el transporte en los duros terrenos montañosos del Emirato Nazarí, Yo mismo he recorrido algunos de estos caminos en Sierra Mágina, Jaén, y he podido comprobar la gran dificultad para recorrerlos...si no eres una mula, claro.

Monumento a los animales en la Primera Guerra Mundial, Londres.

Hasta el advenimiento de los transportes motorizados, las mulas han participado en todos los conflictos bélicos que en el mundo ha habido. Las mulas que los británicos emplearon en la Guerra de los Bóers fueron compradas en España, y fue la Primera Guerra Mundial el conflicto en el que tal vez tuvieron mayor protagonismo. Para cuando terminó, el Ejército británico contaba con 213.000 mulas. En Londres precisamente existe un monumento conmemorativo de la participación de los animales en la Gran Guerra, y son las mulas las protagonistas del mismo.

Pero hacia los años 1950, tras la Guerra de Corea, se empiezan a generalizar los transportes motorizados y la necesidad de las mulas disminuye. Toda una era toca a su fin y el 15 de Febrero de 1957, el Ejército de los EEUU "jubila" a sus dos últimas mulas en Fort Carson, Colorado, llamadas Trotter y Hambone. Progresivamente el resto de ejércitos occidentales irían prescindiendo de aquellos animales que lo habían dado, literalmente, todo. Desgraciadamente la mayoría de estas mulas irían a parar a mataderos para ser convertidas en comida para perros o cosas por el estilo.

Acemilero chindit con su mula. Campaña de Birmania, Segunda Guerra Mundial

Las últimas 24 mulas del Ejército italiano pudieron ser salvadas en 1993 cuando Rinaldo Muscolino compró dos de ellas y logró que una asociación ecologista comprase las 22 restantes. Fue el mismo Muscolino, a la sazón afincado en España, cuando intentó hacer lo mismo en 1994 con las últimas mulas del Ejército español, acantonadas en el Cuartel de Sant Climent Sescebes (Gerona), y de las que logró salvar a 48. Desgraciadamente, para otras 50 fue tarde y acabaron en un matadero de Palencia.

Hoy día hay unos ocho millones de mulas en el mundo, y su número ha caído en un 53% desde 1997. Hoy día es México el país que más mulas tiene con más de tres millones de cabezas. China tenía un número similar en 1997 pero hoy día tiene menos de un millón, y en general la mula se bate en retirada ante el arrogante transporte motorizado. El ganado equino logró recuperarse al encontrar su sitio (prestigioso, una vez más) en la equitación recreativa y deportiva. Pero la pobre mula fue arrojada al basurero de la Historia.

Monumento al mulo de montaña, obra de Miguel Clemente Carmen, en Huesca

¿Quiere decir esto que ya no se volvieron a emplear mulas para los ejércitos?

Pues no. La Guerra de Afganistán que empezó en 1980 con la invasión soviética puso otra vez de moda a las mulas, únicas capaces de penetrar en la enloquecida geografía afgana, y fueron las mulas quienes llevarían los suministros norteamericanos a los mujaidines que luchaban contra los soviéticos. Y, más tarde, sería la OTAN quien volvería a emplear mulas en Afganistán, esta vez para luchar contra los taliban. Curiosamente, fueron especialmente elogiadas las mulas que usó allí el Ejército alemán, que procedían de Murcia.

En 1975 el Ejército francés se había deshecho de sus últimas mulas pero recientemente las ha vuelto a recuperar, así como el Ejército suizo. 

En fin...tal vez el ser humano ha encontrado los límites a su arrogante tecnología. Y, desde luego, cuando se termine la infame Era del Petróleo, ahí estará esperándonos la fiel y humilde mula, para volver a rendirnos el mejor servicio de transporte posible.

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Comentarios

  1. Al burdégano por la meseta norte se le llama también 'macho'. hijo de burra y caballo. Así la mula de yegua y asno. Los mulos y mulas burreñas eran los hijos de asno-yegua y burra-caballo, respectivamente, poco se cruzaban porque no interesaban. El sexo de los hibridos preferibles coincidián con que el progenitor fuese caballo y yegua.

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    1. En Aragon también se les llama, o llamaba macho. Tengo fotos de niño con el macho de mi abuelo

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  2. Excelente trabajo como siempre. Muchas gracias

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  3. Excelente crónica eugenio (como siempre) !!

    Animal fiel, util y multiusos para la caprichosa especie humana.

    P.D: Ya va siendo hora de alguna crónica íntegramente sobre reptiles / anfibios: (Anfibios / Reptiles ibéricos, Tritones, Agámidos, Salamandra gigante delj Japón) algo guay no crees?

    Te mando un abrazo!

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    1. ¡Gracias! tomo nota de tu sugerencia para un futuro tema. Un abrazo

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  4. No hay tecnología mas avanzada que la propia vida, adaptada para vivir de forma sostenida y sostenible durante millones de años.

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