Las Islas Felices: la fauna de la Macaronesia

Querida hija:

Hace unos días te hablé de la fauna de las islas del Caribe. Si doblas el mapa verás que en latitudes subtropicales del otro lado del Atlántico hay una serie de archipiélagos cuyo interés faunístico es también bastante notable. Se trata de la Macaronesia, un conjunto de islas que constituyen un interesante punto de encuentro entre América, Europa y África sin ser enteramente ninguno de ellos. Nuestras Islas Canarias forman parte de la Macaronesia, pero hay más. Hoy voy a hablarte de estas islas y de su fauna.

Canario silvestre, símbolo de las Islas Canarias y endemismo macaronésico

Introducción: qué es la Macaronesia

"Macaronesia" es una palabra de origen griego que significa algo así como "islas felices" o "afortunadas". Según la mitología, era el lugar mítico adonde iban las almas de los héroes. Durante la Antigüedad clásica se creía que estas islas podrían estar ubicadas más allá de las Columnas de Hércules (el Estrecho de Gibraltar) y, de hecho, las Islas Canarias eran conocidas por el Imperio Romano. Con el tiempo y el descubrimiento y colonización de estos archipiélagos, se les asignó colectivamente el nombre de Macaronesia.

Mapa de situación de los archipiélagos que forman la Macaronesia

Se trata de cinco archipiélagos ubicados frente a las costas ibéricas y del noroeste africano formando un arco. De Norte a Sur: Azores, Madeira, Salvajes, Canarias y Cabo Verde. Originariamente el único de estos archipiélagos que estaba habitado desde antiguo eran las Canarias, habitadas por los guanches, aborígenes de cultura bereber mientras que los demás archipiélagos fueron descubiertos y poblados por los portugueses a lo largo del siglo XV, y por eso Azores, Madeira y Salvajes están hoy bajo soberanía portuguesa, mientras que Cabo Verde fue colonia portuguesa hasta 1975, cuando ganó su independencia.

En cuanto a las Canarias, forman una Comunidad Autónoma española puesto que fue colonizada desde Castilla en el siglo XV, dentro de la pugna que mantenían Castilla y Portugal por el control de la navegación atlántica en aquella época.

Todos estos archipiélagos son de origen volcánico. Surgieron directamente de la dorsal medioatlántica (caso de las Azores) o de grietas en la Placa Africana (caso del resto de archipiélagos) por lo que nunca estuvieron unidos al continente africano, tal vez a excepción de las islas canarias de Fuerteventura y Lanzarote, de las que se sospecha un origen mixto volcánico y continental.

En 1872 el botánico alemán A. Engler lanza la idea de que Azores, Madeira, Canarias y Salvajes forman una unidad biogeográfica basándose en las similitudes de la flora de estos archipiélagos, idea que había sido ampliada a Cabo Verde por otro botánico, Philip Barker Webb. En efecto, el clima suave común a estos archipiélagos, con la influencia de los vientos alisios, que aportan humedad, hizo que en Macaronesia se mantuviera una flora terciaria que una vez estuvo extendida en la región mediterránea y que la Edad de Hielo extinguió: la laurisilva.

El Teide sobre La Corona forestal de pino canario, otro endemismo botánico

Sin embargo, hoy día no se acepta esta idea de que Macaronesia constituya una región biogeográfica por derecho propio porque las diferencias entre los distintos archipiélagos son, al menos, tan importantes como sus semejanzas. Así, las islas Azores tienen un clima oceánico húmedo, y se piensa hoy que su flora está más relacionada con la Eurosiberiana; Madeira, Salvajes y Canarias estarían más relacionadas con la Europa mediterránea mientras que Cabo Verde es el archipiélago más árido e indudablemente integrado en la región afrotropical.

No obstante, sí se acepta que Macaronesia forma una unidad medioambiental y por eso se les sigue agrupando. Zoológicamente hablando estos archipiélagos sí están más cohesionados que desde el punto de vista botánico, y constituyen un "punto caliente" de biodiversidad con un elevado grado de endemismos originados por la concurrencia de ciertas circunstancias:

- Su situación a caballo de varias regiones biogeográficas

- Su fragmentación territorial y el fuerte efecto de la insularidad

- La diversidad ambiental dentro de una misma isla

- Su condición de refugios ecológicos

- La existencia de otras islas, hoy hundidas, que una vez estuvieron emergidas y facilitaron el tránsito de especies en épocas pasadas.

Caldera volcánica en la Isla de San Miguel, Azores

Desde el punto de vista zoológico, los principales grupos de especies autóctonas son: Artrópodos, Reptiles y Aves. Los Anfibios que hoy día hay en Macaronesia fueron introducidos por el ser humano, así como la casi totalidad de los mamíferos: sólo Canarias tuvo mamíferos endémicos, de los cuales sobreviven hoy muy pocos, mientras que los demás fueron exterminados por los humanos, tanto los aborígenes guanches como los conquistadores castellanos, sobre todo por culpa de las especies que introdujeron. A continuación te haré un sucinto resumen con algunos de estos endemismos agrupados por archipiélago.

Islas Azores

Las Azores son el archipiélago macaronésico menos biodiverso y esto es debido a ser el más oceánico y más alejado de los continentes pues se encuentra a un tercio de la distancia entre la Península Ibérica y Norteamérica. Voy a destacarte aquí las dos aves endémicas que presentan estas islas:

La primera de ellas es el paíño de Monteiro (Oceanodroma monteiroi), que es un ave marina procelariforme de la familia Hydrobatidae. Esta especie fue descrita en 2008 a partir de una población de paíño de Madeira (O. castro) que, en las Azores, criaba en la estación cálida en lugar de criar en la fría como es habitual en esta especie. Por cierto, el paíño de Madeira sólo cría en Madeira, Azores pero también en las Galápagos en el Océano Pacífico. Como buena procelariforme, el paíño pasa todo el año en el mar y sólo toca tierra para criar, eligiendo islas oceánicas para su mejor protección. Los especialistas vieron que existía aislamiento genético entre las poblaciones que criaban en Azores en estaciones distintas y elevaron el paíño de Monteiro a la categoría de especie, que sólo cría en los islotes de Baixo y Praia junto a la Isla Graciosa, en el grupo central del archipiélago.

Paíño de Monteiro. Foto: Mark Greenfelder

La segunda es el camachuelo de las Azores (Pyrrhula murina), un fringílido de pico grueso como corresponde a un pájaro granívoro, y un ave amenazada porque vive sólo en el bosque de laurisilva que sobrevive en la parte oriental de la isla de San Miguel. Y confiemos en que no seguirá los pasos de un pariente suyo que fue exterminado: el camachuelo grande de las Azores (P. crassa), que fue el mayor camachuelo conocido, con un peso de 46 g en comparación con los 37 del actual camachuelo de las Azores. Se conoce por restos subfósiles de una cueva de Isla Graciosa, y se cree que debió ser exterminado al llegar los portugueses a las islas y empezar a deforestar la laurisilva.

Camachuelo de las Azores

Madeira

En relación a su superficie, Madeira es el archipiélago con mayor número de especies endémicas y uno de los mejores centros de biodiversidad de la Macaronesia. Aquí, entre sus especies endémicas puedes encontrarte con el gasterópodo terrestre Caseolus calvus, o la interesante tarántula de las Desertas (Hogna ingens), con 12 cm de diámetro, que se encuentra sólo en un único valle de la Isla Deserta Grande, un grupo de islas que forman parte del Archipiélago de Madeira.

Paloma de Madeira. Foto: Daniel Branch

En cuanto a las aves endémicas, te destacaré la paloma de Madeira (Columba trocaz), habitante de los bosques de laurisilva, y estrechamente relacionada con las dos palomas endémicas canarias (la turqué y la rabiche) y el pequeño y regordete reyezuelo de Madeira (Regulus madeirensis), que hasta 2003 era considerado subespecie del reyezuelo listado y que fue elevado entonces a la categoría de especie. Vive en todo tipo de bosques situados entre los 600 y los 1.550 metros de altitud, con preferencia en los brezales.

Reyezuelo de Madeira. Foto: Andrew Moon

Islas Salvajes

Las Salvajes son el más pequeño de los archipiélagos macaronésicos y el único desprovisto totalmente de bosques. Todo ello reduce su fauna endémica a 44 especies de invertebrados terrestres, 8 moluscos terrestres y 2 reptiles, pero que alcanzan un gran valor ecológico debido precisamente a ser un archipiélago oceánico y árido. De hecho, todo el archipiélago está considerado como una Reserva Natural y los únicos habitantes humanos del mismo son los guardas portugueses de la Reserva, donde no se permite ningún tipo de actividad humana (en el pasado se pescaba en la zona y los marineros habían dejado cabras en las islas, hoy extirpadas.

Geco de Bischoff. Foto: Vanessagil87

Te puedo poner como ejemplos aquí la araña Dysdera aneris, representante de un género que tiene muchas especies en la Macaronesia. Los dos reptiles endémicos de estas islitas son: el geco de Bischoff (Tarentola bischoffi), cuya taxonomía está en disputa pues hay especialistas que lo consideran subespecie del greco de Boettger (T. boettgeri), que se encuentra en las Islas Canarias, y la subespecie Teira dugesii selvagensis de la lagartija de Madeira (T. dugesii).

Islas Canarias

Las Canarias son el archipiélago macaronésico más biodiverso y más rico en especies endémicas al ser el más cercano al continente africano: 14.318 taxones (entre plantas y animales), de los que 3.857 son endémicos. Corresponde a Canarias nada menos que el 62 % de los endemismos de toda la Macaronesia,

En mi blog te hablé ya hace tiempo de las aves endémicas de las Canarias y de los lagartos gigantes del género Gallotia, que son un verdadero símbolo de la fauna endémica terrestre de estas islas, por lo que te recomiendo que releas esas crónicas. Voy a prestar aquí más atención a los mamíferos endémicos pues ya te expliqué que Canarias es el único archipiélago macaronésico que tuvo y tiene mamíferos endémicos.

Pero no puedo entrar en materia mamífera sin antes hacerte referencia a las arañas del género Dysdera, que ya te apunté hablándote de las Islas Salvajes. En las Islas Canarias estas arañas han experimentado una extraordinaria radiación taxonómica, con nada menos que 46 especies presentes en el Archipiélago, 40 de ellas endémicas de algún territorio del mismo. Una pasada.

Musaraña canaria

Vamos con los mamíferos endémicos canarios. El primero de ellos es la musaraña canaria (Crocidura canariensis), detectada por primera vez en 1984, y entonces asignada a una subespecie norteafricana de musaraña gris (C. russula), pero desde 1987 se sabe que es una especie propia, y además endémica de las islas de Lanzarote y Fuerteventura, y los islotes de Alegranza y Montaña Clara. Curiosamente, otra musaraña que se creía endémica de las Canarias recorrió el camino contrario. Me refiero a la musaraña de Osorio, que originariamente se describió como C. osorio pero que hoy se asigna a una subespecie (eso sí, endémica) de la musaraña gris.

De las siete especies de murciélagos presentes en el archipiélago, el único endémico es el murciélago orejudo canario (Plecotus teneriffae), inconfundible por sus grandes orejas que le dan nombre y que vive exclusivamente en las islas de Tenerife, Hierro y La Palma, no descartándose su presencia en la Gomera, pues es especie forestal ligado sobre todo al fayal-brezal aunque también presente en otros tipos de bosque, como el pinar canario.

Murciélago orejudo canario

Durante el pasado hubo más mamíferos endémicos en las Islas Canarias pero se cree que fueron exterminados por los aborígenes guanches y los conquistadores castellanos sobre todo merced a la fauna que introdujeron: ratones, ratas, perros y gatos. Me refiero a roedores gigantes como la rata gigante de Tenerife (Canariomys bravoi) y la rata gigante de Gran Canaria (C. tamarani). Estas ratas alcanzaban una longitud de 25 centímetros. También existió el ratón del malpaís (Malpaisomys insularis), que vivió en los "malpaíses" (paisajes "lunares" volcánicos) de Lanzarote y Fuerteventura, además de Graciosa, y que fue desplazado y exterminado por el ratón doméstico introducido por los guanches.

Recreación de Canariomys bravoi. Museo de la Naturaleza y la Arqueología. Santa Cruz de Tenerife

Si nos remontamos más en el tiempo, puedo decirte que precisamente en esas islas orientales, las más "continentales", se han encontrado huevos fósiles de avestruz y restos de tortugas gigantes terrestres del género Geochelone, emparentadas con las tortugas terrestres africanas del mismo género.

Cabo Verde

Como ya te expliqué anteriormente, Cabo Verde es la Macaronesia más atípica por ser la más árida y afrotropical de todos los archipiélagos macaronésicos. Cinco especies de aves endémicas te contemplan desde allí.

Probablemente el ave endémica caboverdiana más emblemática es el carricero de Cabo Verde (Acrocephalus brevipennis), endémico de las islas de Santiago, San Nicolás y Fogo y se encuentra clasificado como "En Peligro" debido a la progresiva desPteraparición de las zonas con buena cobertura vegetal que son su hábitat óptimo. Unas zonas que deberían ser protegidas como oro en paño en un archipiélago predominantemente árido. Pero así somos los humanos: absolutamente enamorados de los desiertos, los secarrales y los pedregales.

Carricero de Cabo Verde. Foto: Volker Hesse

Otra ave endémica es el gorrión de Cabo Verde (Passer iagoensis), que se encuentra en todas las islas a excepción de Fogo. Como buen gorrión, es generalista en cuanto a la ocupación de hábitats.

Gorrión de Cabo Verde. Foto: Noah Strycker

Las endémicas restantes son: el vencejo de Cabo Verde (Apus alexandri), la pardela de Cabo Verde (Calonectris edwardsii) y la alondra de Raso (Alauda razae), una de las aves más amenazadas de la Macaronesia, pues sólo hay menos de 100 ejemplares y exclusivamente en la isla de Raso.

Alondra de Raso. Foto: Alexandre Hespanhol

Los endemismos macaronésicos

Básicamente lo que te he expuesto son endemismos insulares o locales. Existe un tercer grupo de especies endémicas, que son los que se encuentran exclusivamente dentro de los archipiélagos macaronésicos, como mínimo en dos de ellos. El ejemplo más famoso es el canario silvestre (Serinus canaria) que, contrariamente a lo que se supone, no da nombre a las Islas Canarias (que vienen de canis, o sea, Islas de los Perros, graciosillos los romanos...). El canario silvestre se da, además de en las Canarias, en Azores y Madeira. De este pájaro derivan las razas domésticas seleccionadas por su plumaje y su canto. El silvestre no es tan amarillo sino más bien verdeamarillo oscuro.

Bisbita de Berthelot

Otro endemismo macaronésico es el Petrel gon gon (Pterodroma feae), que cría en Cabo Verde y Madeira o también la bisbita de Berthelot (Anthus berthelotii), que habita en Canarias, Madeira y Salvajes. Su población es abundante y no está en peligro.

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