Cuatro pequeños cánidos desconocidos.

Querida hija:

Los cánidos silvestres tienen un indudable tirón mediático y popular. Lobos, zorros, chacales, coyotes y cuones se han convertido en especies que han creado cultura y controversia en las respectivas sociedades humanas que comparten territorio con ellos. Pero junto con estos cánidos "grandes", tenemos cánidos pequeños más desconocidos y que nos muestran nuevas dimensiones ecológicas de la familia Canidae, tan plástica y flexible. En la crónica de hoy voy a hablarte de cuatro de esas especies, tal vez los cánidos más desconocidos (pero igualmente fascinantes) de la familia.

Perro mapache en el zoo de Higashiyama, Japón. Foto: KKPCW

El perro mapache: de Oriente a Occidente.

Empezaremos por este bello cánido. El pero mapache (Nyctereutes procyonoides) es originario de Asia oriental: desde Mongolia a Indochina, y desde las puertas del desierto de Gobi hasta Corea y Japón. Su fisonomía va a marcar el "tipo" para tres de los cuatro cánidos que protagonizan la crónica: un cuerpo alargado, de entre 45 y 71 cm, una cola corta de 12 -18 cm, y patas cortas que apenas lo elevan por encima del suelo.

Lo más extraordinario es su aspecto exterior, tan parecido al mapache que le ha valido su nombre. En efecto, tiene una máscara facial exactamente igual, y un hocico corto con orejas triangulares y rostro ancho. Sobre todo se caracteriza por un pelo largo y suave, que le ha valido ser considerado como una especie peletera con todo lo que ello conlleva. Pero hablemos de su biología y su ecología:

Algunos hechos básicos sobre el perro mapache. Infografía: Alex dos Dias/Treehugger

Al igual que sucede con el mapache, el perro mapache es un omnívoro generalista, muy adaptable y duro de pelar. Prácticamente devora todo lo que cae dentro de su alcance y que sea factible para su tamaño, desde insectos a pequeños vertebrados hasta aves y una gran variedad de frutos y frutas. El perro mapache no es un cánido social pero cuando se empareja es monógamo. Uno de los secretos de su éxito como especie es su prolificidad: las camadas son de entre 6 y 8 cachorros, que alcanzan la madurez sexual entre los 8 y 10 meses. Es el único cánido capaz de hibernar cuando las condiciones se lo imponen o le resulta más ventajoso.

Se le reconocen cinco subespecies: la nominal, en China oriental, la coreana (N. p. koreensis), en la Península de Corea, la de Yunnan (N. p. orestes), en el sudeste de China y Norte de Vietnam, la del Ussuri (N. p. ussuriensis), en el Lejano Oriente ruso y Manchuria, y la de Japón (N. p. viverrinus), que algunos autores consideran una especie aparte.

Dentro de su área de distribución ocupa hábitats variados pero con la condición de que haya abundante agua disponible cerca: ríos, pantanos, arroyos, humedales, etc. si bien prefiere los bosques caducifolios y mixtos. En su área originaria de distribución, la población del perro mapache está controlada por dos factores: su dependencia del agua hace que su área de distribución no pueda pasar al oeste de la zona desértica de Mongolia/Centro de China, y por otro lado el lobo (Canis lupus) es su principal depredador, con el 55% de su predación por lobos en Rusia, por ejemplo.

¿He dicho Rusia? ¿no vivía en Asia oriental?

Área de distribución del perro mapache. Amarillo: área originaria, Verde: área introducido

Aquí viene el problema con el perro mapache. Ha sido tradicionalmente explotado en Asia como animal peletero como ya te he indicado anteriormente, pero fue introducido en la Unión Soviética entre 1928 y 1958 por la misma razón. Por un lado, se establecieron granjas peleteras en Rusia, Bielorrusia, el Cáucaso, Estonia y Asia central, y por otro lado se hicieron sueltas directas para ser cazado a tiro limpio. Fue la subespecie del Ussuri la introducida en Europa.

La consecuencia de todo esto fue la de siempre. Donde hay granjas peleteras siempre, siempre hay escapes de animales, y a partir de ahí y de las sueltas directas, el perro mapache se ha convertido en una especie introducida en Europa, y de las dañinas: así, a partir de su introducción en la URSS, en 1935 alcanzan Finlandia, Suecia en 1945-46, Rumania en 1952, Polonia en 1955, Eslovaquia en 1959, Alemania y Hungría en 1961-62, Noruega en 1983.

Hoy prácticamente está presente en toda la Europa continental no mediterránea hasta el este de Francia, y el problema está en que el perro mapache puede causar daños en cultivos por su gusto por frutas y frutos, y porque hace la competencia directa con el tejón (Meles meles) autóctono. El hábitat adecuado para él, y el exterminio del lobo en la mayor parte del continente, su mayor depredador, han sido factores que han favorecido su extraordinaria expansión en Europa.

Pero claro, a río revuelto, ganancia de cazadores: porque aprovechando que el perro mapache ha sido introducido en Europa, ya que tiene una piel valiosa, se le caza activamente: sólo en Finlandia anualmente se cazan entre 75.000 y 130.000 perros mapaches, o 10.000 en Polonia, lo que te puede dar una idea de su gran abundancia.

El zorro isleño: la reliquia de la Edad del Hielo.

Justo frente a la costa de Los Angeles, California, se encuentra un archipiélago de islas semiáridas llamado Islas del Canal. Vamos a retroceder ahora en el tiempo hasta el Último Máximo Glacial y el Deshielo consiguiente: hace entre 16.000 y 10.400 años. Había en el continente una población de zorros grises (Urocyon cinereoargenteus), un cánido ampliamente distribuido por el continente americano, y que hoy día sigue existiendo. Aprovechando que el nivel del mar estaba muy bajo, algunos ejemplares cruzaron a nado desde el continente a una gran isla que, al subir el nivel del mar, acabó dividida en cuatro formando el grupo septentrional del archipiélago: las islas de San Miguel, Santa Rosa y Santa Cruz.

Zorro isleño. Foto: Kevin Schafer

Los zorros prosperaron en estas islas, aunque no se establecieron en Anacapa por ser la única que no disponía de cursos de agua. Esta población de zorros evolucionó en aislamiento geográfico cuando se produjo el deshielo y subió el nivel del mar, haciendo más difícil la comunicación de estas islas con el continente, y se produjo un fenómeno de enanismo insular, para optimizar el aprovechamiento de los menores recursos alimenticios con respecto al continente. Surgió así el zorro isleño (Urocyon littoralis), una nueva especie de cánido que es, en realidad, una versión en miniatura del zorro gris, pero confinado a estas islas.

Posteriormente serían los humanos los que frecuentaron estas islas, concretamente los Chumash, los tongva y los nicoleño, entre otros aborígenes, y rápidamente usaron estos zorros como mascotas y los entrenaron para capturar otros animales. Fue así cómo los aborígenes presumiblemente introdujeron al zorro isleño en el Grupo Sur del archipiélago, las islas de Santa Bárbara, San Nicolás, Santa Catalina y San Clemente.

El aislamiento geográfico hizo el resto, y actualmente cada una de las islas del Canal tiene su propia subespecie de zorro isleño:

- San Miguel: la nominal

- Santa Rosa: U. l. santarosae

- Santa Cruz: U. l. santacruzae

- San Nicolás: U. l. dickeyi

- Santa Catalina: U. l. catalinae

- San Clemente: U.l. clementae

El zorro isleño es una versión casi exacta del zorro gris del continente pero un 20-30% más pequeño: 48-50 cm de longitud, 12-15 cm de altura a la cruz, cola de 11-29 cm y un peso máximo de 2,8 kg.

Área de distribución del zorro isleño. Ilustración: Zoo de Santa Barbara

¿Cómo han podido sobrevivir estos zorros en un ambiente tan aislado en pequeñas islas semiáridas? pues demostrando la extraordinaria flexibilidad de los cánidos en cuanto a búsqueda de alimentos: el zorro isleño frecuenta sobre todo los matorrales, donde encuentra refugio y se alimenta de grandes cantidades de insectos, sobre todo escarabajos y saltamontes, así como también de ratones-ciervo, endémicos de este archipiélago, serpientes, lagartos, carroña, caracoles, incluso crustáceos marinos y también frutos de plantas nativas. Como ves, alimentos no les faltan.

El principal problema de conservación de este zorro es, como siempre, el desequilibrio ecológico introducido por el ser humano. Originariamente, el águila calva era la principal rapaz que frecuentaba el archipiélago, alimentándose sobre todo de pescado, pero este águila fue exterminada por el DDT humano y el águila real acudió a ocupar su nicho pero alimentándose sobre todo de los cerdos asilvestrados de la isla, que fue la presa que inicialmente las atrajo. Pero pronto aprendieron a depredar sobre los zorros isleños, y en los años 1990 la población empezó a declinar gravemente ayudado por un virus que redujo grandemente la población de zorros.

Zorro isleño liberado en la Isla de Santa Catalina. Obsérvese el tamaño. Foto: Jaymi Heimbuch

Las autoridades medioambientales tuvieron que intervenir: hubo que exterminar o trasladar a los cerdos y cabras ferales, así como a los ciervos introducidos para que las águilas reales no tuvieran presas que las atrajeran, la restauración de la vegetación original, dañada por los herbívoros foráneos, la cría en cautividad de zorros isleños y la vacuna de los zorros silvestres han conseguido que la población se recupere, y en 2020 es completamente estable en unos 6.000 zorros, si bien las subespecies de las islas San Miguel, Santa Rosa, Santa Cruz y Santa Catalina están protegidas federalmente. Las tres primeras islas, además, forman el Parque Nacional de las Islas del Canal, lo que también ayuda a su protección.

El zorro vinagre: lobo en miniatura

El zorro vinagre (Speothos venaticus) apenas tiene aspecto de cánido. El cuerpo es rechoncho y cilíndrico con una longitud de entre 57 y 75 cm, altura 20-30 cm, es decir, patas cortas y robustas y una cola corta de entre 12 y 15 cm. Su peso oscila entre 5 y 8 kg.

Zorro vinagre en el Zoo de Chester. Foto: Mike Peel

Su área de distribución es amplia, y va desde Costa Rica hasta el norte de Paraguay, ocupando bosque tropical de tierras bajas y sabanas inundables, necesita agua cerca, pero al parecer es una especie rara o, al menos, difícil de detectar y parece ser abundante sólo en Venezuela y las Guayanas. Hay tres subespecies reconocidas:

- Sudamericana: la nominal, en la mayor parte del subcontinente sudamericano

- Panameña (S. v. panamensis): desde Panamá a Ecuador occidental

- Sureña (S. v. wingei): sur de Brasil, Norte de Paraguay y Argentina

Los zorros vinagre son valientes cazadores, que aunque pueden hacerlo de forma individual, pueden ser encontrados en manadas de hasta 10 ejemplares. Típicamente cazan roedores de tamaño mediano a grande como pacas, agutíes o capibaras pero cuando cazan en manada pueden abatir presas más grandes como pecaríes o ñandúes, y se sabe que han podido abatir tapires de 250 kg. Estamos ante un carnívoro especializado, a diferencia de la mayoría de los cánidos que suelen exhibir diversos grados de omnivoría.

Mapa de distribución del zorro vinagre

El zorro vinagre suele usar madrigueras de armadillo para protegerse, y su estructura social es parecida a la del lobo: una pareja reproductora junto con sus descendientes o parientes, y defienden un territorio de 4 a 10 km2.  Una vez más al igual que los lobos, sólo la pareja reproductora tiene descendencia, mientras que los demás miembros de la manada son subordinados y se encargan de colaborar en la protección de la manada y el cuidado de los cachorros, que llegan en camadas de hasta diez cachorros tras un periodo de gestación de entre 65 y 83 días.

El zorro de orejas cortas: el más misterioso

Y por fin llegamos al último de nuestros cuatro protagonistas de hoy: el zorro de orejas cortas (Atelocynus microtis), que es sin duda el más críptico y desconocido de todos, y uno de los cánidos menos conocidos por la dificultad de su detección. Externamente recuerda mucho al zorro vinagre, del que te hablé justo antes, pero se distingue de él por las siguientes características:

- La cola es más larga

- El pelo es mucho más corto

- El color es azulado contra el tono marrón-dorado del zorro vinagre

Zorro de orejas cortas en la Reserva Taricaya, Perú. Foto: Igor de le Vingne

Tiene, además, un área de distribución más restringido: exclusivamente el bosque amazónico entre Colombia, Ecuador, Perú y el área adyacente de Brasil. Dentro de su área ocupa muchos tipos de bosque: tierras bajas, bosque nebuloso, bosque inundaba, de bambú, etc...y también se diferencia del zorro vinagre en que es un animal solitario que se desplaza preferentemente por los árboles pues no soporta la presencia o influencia humanas.

Área de distribución del zorro de orejas cortas

Su alimentación se encuentra en otra gama, de forma que no le hace la competencia al zorro vinagre: el 28% de su dieta es pescado, 17% insectos, 13% pequeños mamíferos, 10% frutas, aves y cangrejos, 4% ranas y 3% reptiles.

Las hembras son en esta especie un tercio mayores que los machos, caso único entre los cánidos.

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Comentarios

  1. Magnífico articulo sobre estas diferentes especies tan desconocidas

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  2. Los canidos sudamericanos son sin duda un relicto de la edad de hielo en Sudamérica. Es una lastima que muchas veces levanten tan poco interés en la población local que los mira como simples "perros" o "zorros"

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