Especial Halloween: seis animales "vampíricos"

Querida hija:

Como todos los años, dedico una crónica más desenfadada para la festividad de Halloween, que tanto te gusta. Y para este año, he elegido seis curiosos animales que he denominado "vampíricos", y que la mayoría han sido bautizados oficial o extraoficialmente con el nombre de "Drácula", en honor del inmortal personaje de Bram Stoker, convertido ya en mito universal. En una anterior crónica de Halloween te hablé de los verdaderos vampiros y del mito del vampirismo, pero en esta ocasión no se trata de ello. Adéntrate ahora en la crónica para conocer estas seis curiosas especies de todos los tiempos.

Pinzón vampiro chupándole la sangre a un incauto alcatraz


1. La hormiga Drácula

Se conocen con este terrorífico nombre a las hormigas de la subfamilia Amblyoponinae, reconocida taxonómicamente desde 2003, con diez géneros. Se trata de un grupo relictual, primitivo, de hormigas con una serie de inusuales características morfológicas y comportamentales, Las reinas y las obreras adultas se caracterizan por perforar el cuerpo de sus propias larvas para beberse su hemolinfa, que es el líquido equivalente a nuestra sangre. Pero este comportamiento no mata a las larvas, y también se ha descrito como "canibalismo no destructivo", pues únicamente se hace el agujero mínimo y necesario para obtener la hemolinfa en la cantidad mínima para que la larva no se vea afectada.

Hormiga Drácula


Dentro de esta subfamilia, el género endémico de Madagascar Adetomyrma es el más representativo del grupo, con A. venatrix como especie más conocida, en la cual las obreras son ciegas lo que es una característica normal en esta subfamilia.

2. El pinzón vampiro

Aunque el comportamiento de este pájaro te pueda parecer terrorífico, en realidad si lo miras con perspectiva y generalidad relacionándolo con su hábitat y su biología verás que es un magnífico ejemplo de adaptación a un ambiente ecológico hostil. El pinzón vampiro o "chupasangre" (Geospiza septentrionalis) fue descrito originariamente en 1899 como una subespecie del pinzón de los cactus (G. scandens) y luego del pinzón picofino (G. difficilis) y finalmente elevado a especie propia en 2015.

Pinzón chupasangre dándose un atracón de ídem


Este pinzón es endémico de dos pequeñas isletas pertenecientes al Archipiélago de las Galápagos, Darwin y Wolf, situadas a su vez separadamente del resto del archipiélago hacia el Norte, con lo que estamos hablando de un doble aislamiento geográfico: en las Galápagos con respecto del continente sudamericano, y en el grupo Darwin-Wolf con respecto del resto del archipiélago. Estamos hablando de un grupo de aves denominadas "pinzones de Darwin", en honor al naturalista que los observó en su viaje del Beagle y que constituyeron uno de los puntos más fuertes para su teoría evolucionista, al representar uno de los mejores ejemplos de radiación adaptativa.

En algún momento del pasado, un ave paseriforme de la familia Thraupidae llegó a las Galápagos procedente del continente sudamericano y, ante la gran variedad de nichos ecológicos vacíos disponibles se produjo una evolución de sus descendientes en función de estos nichos ecológicos: cada isla tiene su pinzón (que, en realidad, no son pinzones verdaderos pero así se les denomina) y han desarrollado picos de formas diferentes: gruesos y fuertes para los granívoros, finos y afilados para los insectívoros, etc...dando origen a 18 especies, 17 en las Galápagos y 1 en la Isla Coco.

Ubicación de las islas Darwin y Wolf, patria del pinzón vampiro


Regresando a nuestro pinzón vampiro, debes entender que en su hábitat no hay agua corriente, y se trata de islas volcánicas únicamente cubiertas por cactus Opuntia y matorrales. El pinzón vampiro tiene un pico de tipo fino y afilado, que usa de una forma "multiusos", puesto que habitualmente se alimenta tanto de semillas, néctar (de donde obtiene el agua necesaria para sobrevivir) e insectos, lo que ya te puede dar idea de la adaptabilidad alimentaria de estos pinzones. Pero cuando las condiciones ecológicas son desfavorables, por ejemplo en la estación seca, lo que hacen estos pinzones es acercarse a las colonias de alcatraces que viven en estas islas, concretamente alcatraces de Nazca (Sula granti) y de patas azules (S. nebouxi) y les chupa la sangre. Como lo oyes.

Lo que hace el pinzón vampiro es acercarse por la espalda del alcatraz y "picarle" en los hombros/base de las alas hasta que brota la sangre y la bebe. El alcatraz no parece molestarse por ello y la vida del animal no corre peligro en ningún momento. Se cree que este comportamiento vampírico se originó en un comportamiento previo de desparasitamiento: los pinzones originariamente buscarían insectos y parásitos en el plumaje de los alcatraces sirviéndoles de alimento, pero en algún momento se les iría del pico y accidentalmente se producirían heridas con sangre, y al probar la sangre el pinzón acabaría incorporándolo a su dieta en ciertos momentos del año.

Los pinzones de Darwin son un ejemplo de radiación adaptativa


Este comportamiento alimentario no fue descubierto hasta 1964, cuando el botánico Raymond Fosberg y los ornitólogos Robert Bowman y Stephen Billeb pudieron observarlo en el seno de la Expedición Internacional de las Galápagos de la Universidad de California. Desde entonces se intentó sin éxito filmarlo pero el difícil acceso a las islas, que ha de hacerse mediante helicóptero, y luego moverse por difíciles acantilados, lo hizo extremadamente difícil hasta que en 1982 Friedemann y Heide Köster pudieron filmarlo por primera vez.

Entre las dos islas Wolf y Darwin hay entre 250 y 1.000 pinzones vampíricos, que constituyen un magnífico ejemplo de adaptación y aprovechamiento de recursos tróficos en un pequeño hábitat insular. La Vida se abre camino.

3. El vampiro gigante

Como bien sabes, el Pleistoceno es considerada la época de la Megafauna por el aumento generalizado en el tamaño de una gran parte de los mamíferos terrestres. Y esto también afectó a los verdaderos vampiros, los murciélagos sudamericanos que se alimentan de la sangre de otros vertebrados, como el vampiro común (Desmodus rotundus). En efecto, existió en Sudamérica un "vampiro gigante" cuyo tamaño era entre un 25 y un 30% mayor que los vampiros actuales, lo que se traducía en una envergadura alar de entre 50 y 80 cm, siendo la envergadura del vampiro común 18 cm. 

Comparación del tamaño entre el vampiro común y el gigante


Esta especie fue descubierta por primera vez en estado fósil (dos cráneos incompletos y restos esqueletales) en la Cueva del Guácharo, Monagas, Venezuela, en 1965 pero tuvo que esperar a 1988 para que la nueva especie fuera descrita y bautizada con el nombre Desmodus draculae, en honor una vez más a nuestro mítico Conde.

Su área de distribución coincide con la de los vampiros actuales, esto es, desde el Sur de México hasta el Norte de Argentina y está documentado desde el Plioceno si bien existen unos enigmáticos restos subfósiles encontrados en Centinela del Mar, Argentina, y cuyos restos sugieren una extraña datación hacia 1820, es decir, hace sólo doscientos años lo que no tiene mucho sentido. No puedo decirte nada más sobre este subfósil al no haber encontrado más información sobre él de modo que ponlo en cuarentena.

Otros yacimientos donde este vampiro gigante ha sido documentado han sido Mar del Sur (Argentina, 2021, hace 100.000 años), el depósito de asfalto de El Breal de Orocual (Venezuela, finales Plioceno/comienzos del Pleistoceno), Cueva Santana (Sao Paulo, Brasil, 1982), y varios más. Por cierto, el hallazgo de fósiles de D. draculae en la costa atlántica argentina hace 100.000 años, 600 km más al sur de las localidades más sureñas habitadas por vampiros sugieren un clima más cálido y húmedo que el actual, mostrando cómo hay fósiles que pueden sugerirnos el paleoclima de una localidad dada.

Vampiros gigantes atacando un tapir. Dibujo: LADAIbarran2000


Se ha especulado con la teoría de que, mientras los vampiros comunes se especializaban en chuparle la sangre a los vertebrados de tamaño medio, el vampiro gigante le chuparía la sangre a la megafauna, animales como Toxodon platináis, o los  perezosos gigante Scelidotherium y Eremotherium entre otros muchos. Al extinguirse la megafauna, los vampiros gigantes tratarían de depredar sobre las presas más pequeñas que ya eran eficientemente "cubiertas" por los pequeños vampiros actuales, que lograron competir exitosamente contra el gigante intruso draculesco, extinguiéndose a finales del Pleistoceno o comienzos del Holoceno.

4. La avispa Drácula

En el año 2019, investigadores de la Academia de Ciencias de Rusia y de la Universidad de Tubinga (Alemania), descubrieron un trozo de ámbar de Birmania correspondiente al Periodo Cretácico hace 100 millones de años en el que había dentro una avispa. Como ya sabes, muchos insectos en eras geológicas remotas han sido capturados por resina de árboles, y quedan perfectamente conservados en el ámbar como si el tiempo se hubiera petrificado.

La avispa Drácula, atrapada en el tiempo y en ámbar


Esta avispa fue bautizada como Supraserphites draculi, dentro de la familia Serphitidae de avispas, e identificada como un "parasitoide", es decir, que ponía sus huevos dentro de otros insectos para que cuando brotaran las larvas, éstas devorasen a su huésped...

Esta avispa tiene una longitud de 2,5 mm de longitud, es decir, muy muy pequeña.Y como de su aparato bucal se ha deducido que se alimentaba de la sangre de otros animales, por eso se la bautizó con el nombre de Drácula.

5. El loro Drácula

El caso de este loro, Psittrichas fulgidus, de aspecto ciertamente horripilante, es especial ya que es un ave que no se alimenta de sangre de otros animales y, de hecho, es frugívoro que se alimenta de un puñado de especies de higos, así como de flores y néctar en las selvas montañosas de Nueva Guinea, donde vive exclusivamente, y donde fue descrito en 1830 primero con el género Psittrachus y al año siguiente con el género que ha conservado desde entonces.

Loro Drácula. Foto: Australiangeograpic


Dado que los higos son pegajosos, se cree que su desplumada cabeza es una adaptación para evitar que se le peguen las plumas a los higos, pero refuerza así su aspecto inquietante al igualarlo al de los buitres, que tampoco tienen plumas en la cabeza para evitar que se carguen de parásitos y bacterias en los cadáveres donde se alimentan.

¿Por qué, entonces, se le llama "loro Drácula", junto con su otro nombre de "loro de Pesquet"? pues sencillamente porque la combinación de rojo y negro que presenta su plumaje parece vampírica al coindicie con la capa roja y negra que en muchas ocasiones "viste" Drácula en el cine.

El inolvidable Christopher Lee haciendo de Drácula con su capa rojinegra


6. El esquizómido Drácula

Draculoides bramstokeri es un arácnido australiano de carácter y vida troglodita (cuevas). Pero NO es una araña toda vez que dentro de los arácnidos hay más que arañas y escorpiones. Es un Esquizómido (Orden Schizomida). Estos arácnidos se caracterizan por usar seis de sus ocho patas para caminar, y las otras dos se especializan como "palpos sensores". Tienen, además, pedipalpos modificados como colmillos con los que muerden a sus presas para chuparles los jugos. Por eso, los especialistas que describieron la especie en 1995 lo hicieron en honor a Drácula y a Bram Stoker, su autor.

Draculoides bramstokeri


Es un arácnido muy pequeño puesto que mide 5 mm de longitud y únicamente se le conoce de seis cuevas en la Isla Barrow y en otras dos en North West Cape, ambas localidades en Australia Occidental. En Australia se conocen otras tres especies diferentes bajo el mismo género Draculoides.

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