Crines al viento helado: los ponis de Shetland e Islandia

Querida hija:

Cuando yo era niño, allá por el Pleistoceno, hice una colección de cromos sobre curiosidades de nuestro mundo. Recuerdo algunos de aquellos cromos y uno de ellos representaba unos pequeños ponis con sus crines volando al viento en un paisaje muy verde y bajo un cielo plomizo y amenazante. Me enteré así de los ponis de las Islas Shetland, una de las razas equinas más singulares del mundo. Pero hay más...algo más al norte de este archipiélago se encuentra la lejana y fría Islandia, que también tiene su propia raza de ponis locales, unos caballos que constituyen un motivo de orgullo nacional para los islandeses. En esta crónica quiero que conozcas estos ponis que vinieron del frío.

Una familia de ponis de Shetland

El poni Shetland: pequeño pero duro.

Antes de entrar en materia sobre esta notable raza equina, permíteme primero que te aclare qué es exactamente un "poni", palabra que viene del inglés pony. A ver. Los ponis son los caballos que no superan los 150 cm de altura en la cruz. No puedes confundirlos con los "caballos miniatura", que son aún más pequeños pero que se logran mediante cruces selectivos a partir de variadas razas caballares para propósitos recreativos o estéticos. No, los ponis constituyen por sí solos un linaje genético o una tipología morfológica, como lo quieras expresar. De hecho, los ponis son uno de los cuatro grandes linajes de caballos eurasiáticos:

- Los ponis

- Los caballos de tipo "oriental", que engloban al caballo árabe, al purasangre inglés, etc...

- Los caballos "de silla" descendientes del tarpán

- Los caballos "de sangre fría", que engloban a los grandes caballos de tiro y trabajo como el percherón, el Clydesdale, etc...

Teóricamente hablando, la palabra pony en puridad debe reservarse únicamente a los ponis de origen inglés, lo que pasa es que la palabra se ha popularizado y, así, nuestros caballos salvajes cantábricos (de los que te hablé en otra crónica: asturcón, galaico, losino, monchino y pottoka) son de tipología poni.

Mapa ubicación de las Islas Shetland

Bien. Ahora podemos pasar a hablar del poni Shetland. Este poni es originario del archipiélago escocés del mismo nombre, situado entre Escocia y Noruega. Se trata de una tierra dura e ingrata, donde no hay árboles, azotada por las tempestades atlánticas y donde el invierno es frío, húmedo y helador. Hay pocos recursos, y este duro medio ambiente es fundamental para la forja de esta raza, como lo vas a entender más adelante.

Se trata de uno de los ponis más pequeños del mundo, si no es más pequeño, con una altura de entre 90 y 110 cm a la cruz. Su capa es variada y podemos encontrarlo en negro, alazán, castaño, ruano, pinto, tordo, etc. La única capa que se rechaza en esta raza es la appaloosa. Su pelo es sedoso y sus crines y cola largas y lisas. En invierno presenta un pelo largo y tupido para resistir los inviernos de su país de origen, y en verano otro más corto. Existe el poni "normal" y el "mini-Shetland" que, como ya te expliqué, es más del tipo de "mini-caballo" que de poni propiamente dicho. Pero sí se observan dos líneas morfológicas distintas: por un lado la característica del caballo de trabajo, más robusto, y una forma más "oriental", con una estructura ósea fina y una cola de porte alto como el caballo árabe.

Tipología general del poni Shetland

Actualmente existen unos 1.000 ponis Shetland en sus islas (más adelante verás que hay más en otros países) donde se les cría con el sistema tradicional de dejarles en el monte a su suerte aunque tienen dueño, justo el mismo sistema de los caballos cantábricos. O sea, los ponis Shetland autóctonos son caballos "silvestres" si bien sus dueños los recapturan cuando los necesitan.

Este sistema de cría ha creado la raza caballar más fuerte del mundo en relación con su tamaño. Sólo los ponis más fuertes (dentro del pequeño tamaño apto para sobrevivir en unas islas con pocos recursos, como manda la Ley del Enanismo Insular) podían sobrevivir a las ventiscas, la nieve, el frío y la falta de refugio y alimento. En efecto, el poni Shetland no sólo es capaz de sobrevivir con la magra hierba local sino que puede alimentarse de las algas que el mar arroja en las playas. Si bien se trata de un caballo domesticado, su comportamiento y sus respuestas etológicas a las cambiantes circunstancias climáticas de sus islas lo equiparan plenamente a un comportamiento silvestre.

Poni Shetland en pelaje de invierno

Originalmente, los ponis Shetland se usaban para el transporte de turba (una especie de "carbón" vegetal muy típico de las regiones de clima frío y húmedo), el transporte de algas marinas que se usaban como abono para los campos de patatas y los pescadores locales también usaban sus crines para confeccionar redes de pesca. No fue usado como caballo de tiro (y no demasiado) hasta que a mediados del siglo XIX aparecieron los primeros caminos carreteros en las Shetland. Nunca ha sido usado como alimento para los humanos. Pero, ¿cuál es el origen de este extraordinario caballo?

Origen e historia del poni Shetland

Existen indicios de la presencia humana en las Islas Shetland desde algo antes de la Edad del Bronce, entre el 4500 y el 4000 a.C, y el caballo doméstico se conoce en Gran Bretaña aproximadamente desde el 2.500 a. C. Existen pruebas de la existencia de ponis en las Shetland desde la Edad del Bronce, por ejemplo, huesos encontrados en Jarlshof, en el yacimiento arqueológico de Sumburgh. Parece claro que estos ponis originales pertenecían al tipo llamado "Poni Celta", que es aproximadamente el mismo tipo de nuestros caballos cantábricos, y el mismo Poni Exmoor en Gran Bretaña o el Connemara en Irlanda.

Pero la configuración del actual Poni Shetland se logra cuando los vikingos noruegos invaden las Islas Shetland en los siglos VIII y IX y gobernaron dichas islas durante los siguientes seiscientos años. Estos noruegos trajeron ponis de su país, que se cruzaron con los ponis celtas locales dando origen al moderno poni Shetland. Por aquella época la piedra de Bressay representa claramente un poni. Quedaría por explicar la línea de "sangre oriental" que aparece de cuando en cuando en la cría de estos animales. Existen dos teorías al respecto. La primera sería el viaje que hizo en 1152 el gobernante local noruego, el Conde Rongvald, a Jerusalén, que tras su regreso pudo traer caballos de Palestina o bien caballos europeos de línea oriental a las Shetlands.

Piedra de Bressay mostrando en su centro un poni

La segunda teoría habla del naufragio de un barco de la Gran Armada en su retirada en 1588, el Gran Grifón, en la Isla de Fair, del cual los lugareños "rescataron" a los caballos y las mulas.

En cualquier caso, la raza del poni Shetland estaba ya bien definida y establecida en el siglo XVI, y las primeras "exportaciones" fuera de las islas se verificarían durante el siglo XVII cuando empezaron a llegar los holandeses para pescar el arenque. Tras cada campaña de pesca, muchos marineros se llevaban a Holanda algún poni de las Shetland y no eran los únicos. En esta época los ponis empiezan a ser exportados a las Islas Orcadas y a Escocia para servir de montura para niños y para tirar de pequeños carruajes para damas. También en el siglo XVIII los balleneros ingleses que regresaban de Groenlandia solían hacer escala en las Shetland y se llevaban también ponis a Inglaterra. Así se fue rompiendo el aislamiento de los ponis de las Shetland y su raza se fue conociendo en Gran Bretaña.

Ponis acarreando carga en las Shetlands hacia 1900

Pero su popularización definitiva fue cuando en 1842 se aprueba en Gran Bretaña la Ley de Minas, por la que se prohíbe el trabajo de mujeres y niños en las mismas. Entonces se importan muchas razas de ponis, entre ellas, los Shetlands, para acarrear carbón en las minas dado que su pequeño tamaño les permitía moverse por las galerías. En 1884 se exportan por primera vez a los EEUU para realizar el mismo trabajo, y allí los Shetland se harían también populares. La última mina estadounidense que usaba ponis para acarrear carbón cerró en 1971, y en Gran Bretaña fueron usados en las minas hasta la década de 1960.

La masiva exportación de ponis de las Shetland tuvo un efecto perverso en la población de las islas, que quedó plagada de animales de baja calidad aparte de mermar mucho su número, por tanto los dueños y los criadores tomaron medidas para mejorar la calidad de la raza y poder así seguir satisfaciendo la demanda exterior. Fue el V Conde de Londonderry, que tenía minas en Durham, el primero en montar establos modernos con métodos racionales de cría para mejorar la calidad de sus ponis y poder surtir así a sus minas según se necesitaba. Sus seis principales sementales tuvieron una gran influencia en la historia siguiente de la raza. En 1890 se funda el Stud Book de la raza, asegurando su pureza para el futuro.

Poni de Shetland trabajando en una mina de carbón. Foto: Museo Americano de Historia Natural

Durante el siglo XX se irían fundando diversas asociaciones de cría y preservación del poni Shetland en los EEUU y en Gran Bretaña. Actualmente en todo el mundo hay unos 100.000 ponis Shetland, de los cuales 50.000 están en los Países Bajos y 15.000 en Gran Bretaña, siendo los mejores los que siguen en las Islas Shetland, unos 1.000 animales pertenecientes a 170 propietarios.

El poni islandés: orgullo vikingo

Más al norte de las Islas Shetland, según se va a Groenlandia se encuentra Islandia, tierra de fuego y hielo que cierra el Atlántico Norte e inaugura el Océano Ártico. Una tierra aún más extrema que las Shetland, donde al frío, a la lluvia y a la nieve se unen los glaciares y los volcanes. Pues bien, en esta isla singular también hay una dura raza de ponis, que además es la única raza caballar presente en Islandia: el caballo islandés.

Ponis islandeses en medio de la nieve

Se trata de un caballo más grande que el poni de Shetland: la altura a la cruz oscila entre los 132 y los 142 cm, pero sigue estando dentro de la categoría de "poni". Ahora bien, tradicionalmente los islandeses se refieren a él como "caballo" y no como "poni", seguramente porque el poni islandés fue, y sigue siendo, un caballo multiusos que servía igualmente para el trabajo pero también para la monta, el tiro  y la carrera de competición y también para consumo de carne, a diferencia del poni de Shetland que, como recordarás, tradicionalmente se usó como animal de carga y jamás se consume su carne aunque hoy día la carne de caballo islandés se exporta mayormente a Japón.

Al igual que sucede con el poni de Shetland, el islandés presenta una gran variedad de capas y se dice que en el lenguaje islandés se distinguen más de cien tipos de colores para él. También posee un pelaje de invierno y otro de verano, para soportar las bajísimas temperaturas del invierno subártico. Como te he dicho antes, el caballo islandés se usa para actividades deportivas, entre ellas la carrera, los saltos y la doma. Los islandeses están orgullosos de que "su" caballo es capaz de desarrollar cinco pasos: los tres clásicos de paso, trote y galope, y otros dos denominados tölt y otro denominado canter

Poni islandés marcando el paso de tölt

Bueno, yo he visto un vídeo de estos dos pasos "extra" y tampoco me parece nada extraordinario que no pueden lograr otros caballos como los elegantes caballos de la Escuela Española y que, en mi humilde opinión, no dejan de ser variaciones más o menos artificiosas del trote de toda la vida. Pero, en fin, ¿quién soy yo para chafarles el orgullo a esos vikingos? si les hace ilusión...

El poni islandés es una de las pocas razas caballares del mundo que ha permanecido pura durante mil años. Su origen es plenamente nórdico puesto que fue llevado por los noruegos cuando conquistaron y colonizaron Islandia entre los años 860 y 935. Este poni noruego transplantado a Islandia recibió los aportes de una segunda oleada de colonos noruegos que provenían de Irlanda, las Shetland, las Orcadas y la Isla de Man, y que llevaron caballos que fueron antepasados de los actuales ponis Shetland, Connemara y Highland. Así se forjó el poni islandés, que no volvió a experimentar influencia genética de otras razas dado que hubo un intento fallido de aportarle sangre oriental y la cosa salió tan mal que el Parlamento Islandés, el Althing, decretó en 982 la prohibición de importación de caballos a Islandia.

Caballos islandeses en pelaje invernal

Esta prohibición se ha respetado y mantenido a través de toda la historia de Islandia y hoy día sigue en vigor. Es por eso que el poni islandés se convirtió en un animal multiusos, que valía para todo, y se ha mantenido libre de todas las enfermedades caballares que afectan a los caballos en todo el mundo. Pero tiene el inconveniente de que el caballo islandés no tiene inmunidad natural para dichas enfermedades, y si por cualquier circunstancia alguna enfermedad caballar penetrase en Islandia sería un desastre de proporciones espantosas, aunque no provocaría la extinción de la raza porque sí está permitida la exportación de ponis a otros países, pero con la condición de que el animal exportado no puede regresar nunca a Islandia. Cuando en Islandia se importan efectos para la cría y manejo de caballos, han de ser escrupulosamente nuevos y se desinfectan a la entrada al país.

Por consiguiente, a la fuerza ahorcan, y el caballo islandés experimentó la selección natural de un clima duro y frío, y al igual que el Shetland, es un caballo robusto, sobrio y capaz de sobrevivir en difíciles condiciones para otros caballos. Incluso durante la famosa y terrible erupción del Laki en 1783-84, que mató al 70% de la cabaña caballar islandesa, a los pocos años ésta se había recuperado sin mayores problemas si bien arrastrando un importante "cuello de botella" genético. En 1874 se registra la primera carrera de caballos en Islandia, concretamente en Akureyri.

Caballos islandeses acarreando forraje en 1900

La raza continuó prosperando y en 1904 se establecen las primeras sociedades protectoras del caballo islandés, y se funda el Registro de la Raza en 1923. Aunque se tienen sospechas de que, al igual que los ponis Shetland, se importaron ponis islandeses a las minas de carbón inglesas, no acaba de haber evidencia de ello y oficialmente la primera exportación de ponis islandeses fue a Alemania en 1940, seguida de Gran Bretaña en 1956. La raza se hizo rápidamente popular y en 1969 se fundó la Federación Internacional de Asociaciones del Caballo Islandés.

Hoy día existen unos 80.000 ejemplares en Islandia y 100.000 fuera de ella, la mitad en Alemania.

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