El viento y el león. Fauna africana fuera de África

Querida hija: 

Imagínate la escena: un grupo de gacelas pastando tranquilamente en la planicie. A cierta distancia, colocándose cuidadosamente en contra del viento para no ser detectada, una leona maniobra bien agachada contra el suelo, ocultándose entre los matorrales, hasta que tiene seleccionada a su presa. Entonces, como un resorte, se abalanza sobre el grupo de herbívoros, que reaccionan empezando una frenética carrera. Pero la suerte está echada, y la leona sujeta firmemente a su víctima por la grupa con sus fuertes zarpas hasta derribarla en el suelo, y asfixiarla a continuación mordiéndole la garganta. 

Los últimos guepardos asiáticos aún cazan en las estepas iraníes

¿Hay una estampa más africana que una leona cazando una gacela? Sin embargo, esta escena no se desarrolla en África, sino en India. 

La fauna de Asia Occidental no es demasiado conocida en Occidente. Y, sin embargo, tiene muchas coincidencias con la fauna africana: leones, guepardos, leopardos, damanes o gacelas. Más allá, en Asia Oriental, podemos encontrar elefantes y rinocerontes. Esta coincidencia de especies entre ambos continentes no es ningún misterio. Los intercambios de fauna entre África y Asia han sido tan continuados, fluidos e intensos como los que hubo en su momento entre Eurasia y Norteamérica a través del Puente de Bering. Es por eso que te voy a hablar de lo que yo llamo “fauna africana fuera de África”. 

Pero con un matiz. Voy a hablarte de algunas especies de origen africano que emigraron a Asia y se establecieron allí. En esta categoría entran los leones, los guepardos y los leopardos. Los elefantes, los rinocerontes y las gacelas muestran el ejemplo contrario, pues son especies de origen euroasiático, que se extendieron hacia África. Esta fauna “africana” de la diáspora constituye, pues, un testimonio de épocas remotas de nuestro planeta, nos habla de las relaciones geográficas que hubo hace millones de años entre África y Asia, y nos da información sobre las posibles rutas que siguieron. No olvidemos que la especie humana es, también, una especie africana que inició una diáspora fuera de su continente originario, y usó las mismas rutas migratorias. 

Por eso es tan importante esta fauna. Y está en peligro. Leones y guepardos están al borde de la extinción. Los leopardos de Oriente Medio también están en situación crítica. Y, finalmente, los humanos consiguieron exterminar a los avestruces que también vivían en las estepas árabes. También te contaré algo sobre ellas. 

León asiático Panthera leo 
El león asiático fue considerado durante mucho tiempo una subespecie separada de los leones africanos, con el nombre Panthera leo persica. En su momento, ya te dije que el tema de las subespecies es polémico y espinoso, y recientes estudios genéticos, de 2017, niegan la existencia de esta subespecie, asignando al león asiático al mismo linaje que los leones africanos, Panthera leo leo.

León asiático en el Bosque de Gir, último refugio de toda una estirpe

Aun así, los leones asiáticos son algo más pequeños que los leones africanos, los machos presentan una melena más rala y corta. Actualmente sólo sobreviven 650 ejemplares en el Bosque de Gir, un santuario para leones desde 1965, situado en el Estado indio de Gujarat, donde ocupa un hábitat algo más boscoso que los leones africanos: un bosque seco, despejado pero que no llega a ser una sabana. Los leones ocupan los márgenes, más claros, del bosque, donde disponen de abundantes presas: cérvidos indios, gacelas, antílopes, jabalíes y búfalos. Al igual que en África, viven en manadas si bien éstas son más pequeñas. ¿Cómo se ha llegado a esta situación? 

El hábitat del león en la Reserva india de Gir es de este estilo: bosque seco despejado

Históricamente los leones vivían por todo Oriente Medio, e incluso Grecia: Turquía, Irán, Mesopotamia, y desde el Indo a Bengala, en el subcontinente indio. El ser humano ha convivido con él, lo ha representado en sus obras de arte y lo ha nombrado en los principales libros sagrados. El origen del león es africano, y los estudios genéticos indican que su expansión se inició en África Oriental hacia Egipto y, desde allí, a Oriente Medio y los Balcanes en los últimos 20.000 años. 

Distribución histórica y actual del león. Obsérvese lo minúsculo de su actual distribución en Asia

Al tratarse de un animal que, en todas las culturas que lo conocieron, simbolizó el Poder y la Realeza, príncipes y aristócratas lo cazaron por prestigio, para mostrar al pueblo su fuerza y valentía. Por eso, antes del siglo X ya había sido exterminado de los Balcanes y el Cáucaso, y a finales del siglo XIX, de Turquía. El último león de Irak fue muerto en 1918, y entre 1942 y 1944 en Persia, donde irónicamente se había convertido en símbolo de la Monarquía. 

Representación de la caza del león en el Palacio asirio de Nínive

En India, donde los colonizadores británicos se unieron a la fiesta, fue exterminado distrito a distrito entre 1814 y 1880. Desde este año, sólo quedaron los actuales leones de Gir, que han sobrevivido debido a que el gobernante local, el nabab de Junagarh, delimita la zona como reserva privada de caza, lo que irónicamente protegió a estos leones de cualquier otro cazador. Hoy día viven tranquilos en esta reserva, y las autoridades indias no abandonan la esperanza de poder, a partir de ellos, poder realizar reintroducciones en su antigua área de esplendor. 

Guepardo asiático Acinonyx jubatus venaticus 
Es una subespecie de guepardo que sobrevive en Irán, el último lugar fuera de África donde viven guepardos. Se encuentran en peligro crítico de extinción. Vive en regiones semidesérticas del Centro de Irán, y ocasionalmente ha sido visto en Beluchistán, Pakistán. Se calcula una población total de entre 70 y 100 ejemplares. Últimos representantes de una estirpe que históricamente vivía desde el Oriente Medio y la Península Arábiga hasta India, Pakistán, Región del Caspio y el desierto de Kyzylkum. 

Guepardo asiático acechando en la Reserva iraní de Miandasht

Actualmente viven en las zonas en torno al Dasht-e Kavir, y la mayoría en cinco zonas protegidas: 

Parque Nacional Kavir 
Parque Nacional Touran 
Área Protegida Bafq 
Refugio de fauna salvaje de Dar-e Anjir 
Reserva de Naybandan 

Estas poblaciones están fragmentadas y, desde 1970, se ha reducido su número a la mitad debido a la caza furtiva, atropellos o causas naturales. Sus presas incluyen a las gacelas india y persa, cabras y ovejas salvajes, así como también liebres. Las poblaciones africana y asiática de guepardos se separaron hace entre 32.000 y 67.000 años. 

Distribución guepardos histórica y actual

Históricamente, los guepardos eran domesticados en India por los príncipes, para cazar gacelas, un pasatiempo aristocrático como podía ser la antigua caza del zorro en Inglaterra. Pero eso no le libró de la caza, seguramente para aprovechar su bonita piel manchada. En Turquía fue exterminado en el siglo XIX, en Irak, el último avistamiento fue cerca de Basora en 1926. Los últimos guepardos vistos en Arabia fueron en 1978, cerca de Ha´il. El último guepardo del Yemen fue visto en 1963 y de Omán desapareció en 1977. En Asia Central la principal causa de su extinción fue la caza y la destrucción de su hábitat y sus presas debido a los grandes proyectos agrícolas puestos en marcha por los soviéticos. En 1930 aún había guepardos en la meseta de Ustyurt y en la Península de Mangyshlak en Kazajstán y Uzbekistán, los últimos avistamientos en esta zona fueron en 1983 y 1984. 

Guepardos criados para la caza, propiedad del nabab de Oudh, India

En Afganistán los guepardos están oficialmente extinguidos desde los años 50 del siglo XX, pero en el año 2006 se localizó una piel de guepardo en un bazar de Mazar-i Sharif, lo que hace pensar en alguna población superviviente en alguna remota zona de Afganistán. Pero es difícil de verificar debido a la difícil situación bélica que sufre este martirizado país. En India, tres de los últimos guepardos fueron muertos en 1948 por el Maharajá de Sugunja, siendo el último avistamiento oficial en 1951. Como parte de una campaña para la concienciación mundial de la difícil situación de los últimos guepardos asiáticos, el equipo nacional de fútbol de Irán llevó al guepardo a sus camisetas como símbolo, en la Copa del Mundo de 2014. 

Leopardo asiático Panthera pardus 
El leopardo es, sin discusión, uno de los felinos más bellos del mundo: su hermosa piel dorada moteada de negro le ha valido, desgraciadamente, ser blanco de la codicia humana. Se originó en África desde donde su linaje se extendió a Asia hace entre 300.000 y 170.000 años. En Asia ha prosperado, extendiéndose por Arabia, Persia, India, Sri Lanka, Asia Sudoriental, China, Corea y el Lejano Oriente Ruso. 


Mapa de distribución mundial de las subespecies de leopardo

En tan amplia zona de distribución, el leopardo se ha dividido en varias subespecies y ha ocupado hábitats muy variados. Seguramente por eso las dos subespecies más occidentales han sufrido más la persecución humana, al vivir en ambientes más desérticos y despejados, que las subespecies restantes, que se han adaptado a vivir en bosques tropicales, más impenetrables para el ser humano. Por eso voy a hablarte aquí de estas dos subespecies que están en peligro, en Oriente Medio. La subespecie que vive en Rusia también está muy amenazada, pero se escapa del ámbito de esta entrada. Tal vez en otro momento hablaremos más por extenso de la interesante coincidencia de tigres y leopardos en el gélido y lejano confín de Siberia. 

Estas son las subespecies de leopardo que hay en el mundo

Leopardo de Arabia Panthera pardus nimr 
Se estima que en 2006 vivían sólo 200 leopardos árabes en libertad. Es la subespecie más pequeña de leopardo, existiendo pequeñas poblaciones en el Neguev israelí, en el Desierto de Judea y se considera extinguido desde 2017 en la zona del Mar Muerto. La última observación en Jordania data de 1987 y se ha confirmado su existencia en poblaciones dispersas por las montañas saudíes del Hijaz y Asir. En Yemen se considera prácticamente extinguido y la mejor población árabe es la conservada en el montañoso sur de Omán. 

Leopardos árabes captados mediante fototrampeo en Omán

Presas no le faltan: la gacela árabe, el íbice de Nubia, la liebre, el damán, el puercoespín y el erizo y pequeños roedores. En Omán existe un programa de cría en cautividad. 

Distribución actual del leopardo de Arabia

Leopardo de Persia Panthera pardus saxicolor 
Esta es, por el contrario, la mayor de las subespecies de leopardo. Se estima una población total en libertad de entre 870 y 1.290 ejemplares., distribuidos entre los 550 – 850 de Irán, 200 – 300 de Afganistán, 78 – 90 de Turkmenistán, entre 10 y 13 en Armenia y Azerbaiyán, 10 en el Cáuc aso Norte ruso, menos de 5 en Turquía y Georgia y 3-4 en Nagorno Karabaj. 

Leopardo persa recientemente re introducido en el Parque Nacional de Sochi, Rusia.

Suelen evitar las zonas de prolongadas concentraciones de nieve y las zonas humanizadas. Vive en praderas subalpinas, bosques de hoja caduca y alturas montañosas entre 600 y 3.800 metros sobre el nivel del mar. 

Distribución actual del leopardo persa

Avestruz asiática Struthio camelus syriacus 
Un antiguo mito árabe decía que, una vez, el halcón y el avestruz disputaban sobre cuál de ellos volaba mejor. El halcón dijo: “¡en el nombre de Dios!”, y se lanzó recto y raudo hacia los cielos, para demostrarlo. Acto seguido, el avestruz hizo lo mismo pero olvidó invocar la bendición divina, por lo que Dios hizo que el avestruz cayera a tierra y no volviera a volar jamás. 

Caza del avestruz en Palestina, 1877

También el avestruz campeaba históricamente por Oriente Medio. Pero el ave más grande del mundo no pudo resistir el acoso humano, siendo por el momento la única especie “africana” que ha sido exterminada de Asia. 

El género Struthio tiene actualmente dos especies: el avestruz africano Struthio camelus y el avestruz somalí S. molybdoplanes. Pertenece al Órden Estrucioniformes, que agrupa a las aves más grandes del mundo: avestruces, emúes, ñandúes y casuarios. Su altura oscila entre 2,1 y 2,8 metros y su peso oscila entre los 63 y 145 kg. 

Representaciones de avestruz en arte rupestre de Arabia Saudí

La subespecie asiática vivía históricamente en Asia Occidental: Israel, Irák, Jordania y la Península Arábiga, donde ocupaba, al igual que el resto de la fauna analizada aquí, estepas semidesérticas donde debió alimentarse de lo mismo que sus primas africanas: flores, frutos y, ocasionalmente, también pequeños invertebrados. El proceso de desertificación sufrido en tiempos recientes por el Sahara y el desierto árabe situado a la misma latitud, el Rub-al Jali, hizo que desapareciera de forma natural de estos desiertos, pero del resto de su área de distribución fue exterminada por el ser humano, que siempre explotó al avestruz por el aprovechamiento de sus plumas, sus huevos y su carne, considerada halal (apta), para los musulmanes. 

Representación de un avestruz árabe atacada por un leopardo, en un mosaico romano

Desde la Antigüedad fue un animal conocido e incorporado a la cultura humana a través del arte y la literatura. Es nombrada en la Biblia y su caza seguramente fue sostenible durante gran parte de la Historia. Pero la introducción en Oriente Medio de las armas de fuego modernas y los vehículos a motor aceleraron su exterminio. A comienzos del siglo XX ya era rara en la zona, y sus zonas de refugio eran las provincias saudíes de Nefud y Al Jawf, donde vivía asociada a gacelas y órices. Los últimos avistamientos de avestruces fueron en la frontera jordano-iraquí en 1928 y en 1940 -41 en Jubail, Arabia. Un avistamiento no confirmado en 1966 en Petra, Jordania, podría ser el último. 

Existió un proyecto para trasladar huevos de avestruz asiático en 1920 al Zoológico de Londres, lo que podría haber salvado a la especie, al menos en cautividad, pero la falta de fondos obligó a anularlo. 

Unas pequeñas reflexiones antes de terminar. 

Leones y guepardos no cambiaron de hábitat ni de presas cuando emigraron a Asia. Por el contrario, llama la atención la gran adaptabilidad y flexibilidad del leopardo. En efecto, es un félido asombroso, capaz de vivir y encontrar presas en las resecas y pedregosas montañas de Arabia y en las frondosas junglas de Birmania. Pienso que la clave de su adaptabilidad se encuentra en su tamaño mediano y en sus perfectas proporciones. Los felinos más grandes, como leones y tigres, se ven obligados a depender de presas también de gran porte. Cierto es que en caso de necesidad, los grandes gatos también pueden depredar en presas pequeñas pero este recurso no es, ni puede ser, frecuente, dado que la energía que se invierte en la búsqueda y captura de este tipo de presas no compensa el alimento que luego se obtiene de ellas. Por eso el leopardo tenía esa flexibilidad al poder disponer de un amplio abanico de presas. En cuanto al guepardo, es un animal evolutivamente muy especializado en la caza a la carrera, y no puede cambiar fácilmente. 

Otro problemita interesante es el papel de la piel manchada de los leopardos, en una variedad de hábitats. En realidad parece un camuflaje todoterreno. En ambientes pedregosos y semidesérticos, el diseño dorado y negro en realidad se camufla muy bien, aunque no haya ningún árbol a la redonda. Y, en los bosques, sean o no tropicales, el diseño del leopardo desmaterializa su figura de forma admirable. El problema es allá donde hay nieve. El leopardo de las nieves Panthera uncia ha solucionado esto virando su color al blanco y sus manchas al gris, pero las subespecies de leopardo que están en contacto con ambientes nevados durante parte del año, parece que aún no han evolucionado lo suficiente como para que su camuflaje funcione también sobre la nieve. 

Inusual captura fotográfica de un guepardo caminando por la nieve, en algún lugar de Irán

Y hasta aquí la triste historia de los últimos “africanos” en Asia. Suele considerarse, con razón, que el ser humano Occidental ha sido, y es, el principal flagelo de la fauna silvestre, al ser responsable de la mayoría de las extinciones animales. Pero la fauna de Asia Occidental nos muestra que las civilizaciones orientales también han sido implacables con según qué especies. Llama la atención de que, en el corazón de Oriente Medio, los exterminios de leones, leopardos, guepardos y avestruces se hayan llevado a cabo sobre todo en el periodo de Entreguerras, cuando se consolidan las divisiones políticas de los nuevos estados árabes.

Beduino árabe enseñando el guepardo que ha abatido. El exterminio de la fauna no es exclusivo de occidentales

Comentarios

  1. Muchas gracias por estas curiosidades. Me encanta leer sobre animales y su historia.

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