Especial Halloween. Los "verdaderos" vampiros.

Querida hija: 

Pocos mitos hay tan universales como el del vampiro. Esa criatura no-muerta que vaga eternamente por los siglos de los siglos sin hallar descanso jamás, condenada a alimentarse de la sangre de los vivos. En efecto, prácticamente todas las culturas humanas han contado con su propia versión de la leyenda vampírica. Por eso, cuando en 1897 se publicó la más célebre obra vampírica, Dracula, de Bram Stoker, la leyenda se fijó para siempre jamás en el subconsciente de las modernas generaciones.

Los vampiros siempre ocuparán nuestras peores pesadillas

El vampiro, siempre según la leyenda, es capaz de transformarse en varios tipos de animales, especialmente en murciélago. Por eso el murciélago ha sido el animal más estrechamente vinculado a los vampiros, y por eso temidos y despreciados a pesar de ser animales muy útiles para el ser humano. ¿Crees que tu papá está loco?. Pues los vampiros existen. Y se alimentan de la sangre de los vivos. Pero estos vampiros son muy diferentes de los que nos cuentan las leyendas. Vamos a conocerlos. 

Los vampiros: murciélagos hematófagos. 

Los vampiros son, ni más ni menos, que un pequeño grupo de tres especies de murciélagos sudamericanos. Son los únicos murciélagos que se alimentan exclusivamente de sangre, concretamente de vertebrados. Los vampiros pertenecen a la familia Phyllostomidae, una de las familias del Órden Quirópteros más estudiadas, y que es endémica de América, desde los EEUU hasta Argentina. Estos murciélagos son considerados como buenos indicadores de calidad ambiental en bosques. 

Dentro de los Phyllostomidae, los vampiros tienen reservada la subfamilia Desmodontinae desde 1982, antes era considerada una familia propia, los Desmodontidae. 

Área de distribución de la subfamilia Desmodontinae

Características de la subfamilia Desmodontinae 

¿Cómo puedes reconocer a un vampiro, dentro de los cientos de especies de murciélagos que hay?. Deberás tener en cuenta algunas sencillas características: 

-Los incisivos superiores están bien desarrollados, situados entre los caninos. La leyenda de los vampiros hace hincapié en unos caninos bien desarrollados y afilados, con los que el vampiro ataca a sus víctimas, pero en los verdaderos vampiros son los incisivos, no los caninos, su verdadera arma. 

-La longitud de la cabeza + cuerpo es menor de 90 mm. 

-El hocico es corto y cónico. 

-Como todos los Phyllostomidae, presentan ciertos pliegues u “hojas” nasales, delante de las cuales se abren los orificios nasales. En los Desmodontinae, se presentan dos pliegues de este tipo, uno detrás del otro, con forma de herradura invertida y el otro con forma de “M”. 

Las tres especies de vampiros son las siguientes: 

Vampiro común (Desmodus rotundus) 
Es el vampiro más abundante de todos. Vive desde México hasta Chile (por la costa pacífica) y Uruguay (por la costa atlántica), desde el paralelo 27ºN hasta el 33ºS aproximadamente. Es muy ágil desplazándose usando las 4 patas en superficies lisas, y hoy día se alimenta mayoritariamente de la sangre de mamíferos domésticos, y ocasionalmente de humanos. Son gregarios, en colonias de hasta 300 individuos. Necesitan condiciones estables de temperatura y humedad, en torno a los 22ºC y 45% de humedad relativa. Dos subespecies: D. r. rotundus y D. r. murinus

Vampiro común

Vampiro de patas peludas (Diphylla ecaudata) 
Es el segundo vampiro más abundante. Si bien se extiende desde México hasta Perú y Brasil, es más abundante en la región amazónica. Se alimenta exclusivamente de la sangre de Aves. Vive solo o en pequeñas colonias en cuevas, minas o túneles. Dos subespecies: D. e. ecaudata y D. e. centralis. 

Vampiro de patas peludas

Vampiro de alas blancas (Diaemus youngii) 
Especie muy rara, que se alimenta de la sangre de ganado doméstico y Aves. Se le conoce desde Tamaulipas (México) hasta el Norte de Perú y Brasil. 

Vampiro de alas blancas

¿Cómo puedes diferenciar estas tres especies? 

Primero debes fijarte en el uropatagio. Esta es la porción de la piel membranosa que forma las alas, que se encuentra entre las patas traseras y la cola. Si este uropatagio está casi ausente, entonces se trata de Diphylla ecaudata. Si el uropatagio está bien definido y el pelaje es hirsuto, con las puntas de las alas negras y dos almohadillas bajo los metacarpos, estamos ante Desmodus rotundus. Por su parte, y también con uropatagio bien definido, pero con pelaje sedoso y las puntas de las alas blancas, se trata de Diaemus youngii

Los vampiros se reproducen durante todo el año, es decir, que no tienen el celo concentrado en una época del año fija. Tienen una sóla cria por parto. Son depredados fundamentalmente por culebras, halcones, gavilanes, correcaminos, búhos, mofetas, zarigüeyas, mapaches, zorros y comadrejas. Los vampiros también se caracterizan por sujetarse a las paredes de sus refugios usando las cuatro patas, en lugar de colgarse de las patas traseras como hacen el resto de los murciélagos. 

Los refugios de los vampiros pueden reconocerse porque, en el suelo, se acumula un charco de chapapote de fuerte olor a amoniaco. 

La alimentación hematófaga. Conflicto con los humanos. 

Como te he explicado antes, los vampiros se alimentan exclusivamente de sangre de vertebrados. Un vampiro puede ingerir una media diaria de 20 ml de sangre, lo que hace un total de 7,5 litros al año. El vampiro se alimenta de noche, realizando una pequeña herida con sus incisivos normalmente detrás de las orejas, el cuello o las patas de sus víctimas, y lamen la sangre que mana de ella. Es bastante normal que varios murciélagos se alimenten de la misma herida, y que un individuo regrese noche tras noche a la misma herida para alimentarse. Como curiosidad, te diré que en los casos de mordedura a humanos, ésta suele ser en el dedo gordo del pie. 

La mordedura del vampiro es frecuente detrás de las orejas

Antes de la llegada de los colonizadores europeos, los vampiros se alimentaban de la sangre de aves y mamíferos silvestres, sobre todo aves de la familia Cracidae, y mamíferos como el pecarí, los venados o los grandes roedores Ctenomydae. Con la llegada del ganado doméstico de los europeos, se puso a disposición de los vampiros una fuente de alimentos fácil de obtener, y abundante. Esa es la razón por la que hoy día los vampiros depredan preferentemente sobre el ganado doméstico. Y esto ha originado un serio conflicto con los humanos. 

La depredación continua de los vampiros sobre el ganado provoca anemia, interrupción de la producción de leche, infestación de las heridas abiertas por gusanos barrenadores (Callitroga – Calliphoridae) y, sobre todo, por la transmisión de la rabia paralítica (o rabia bovina) y otras enfermedades como la tripanosomiasis (aunque no son los únicos murciélagos en transmitir dichas enfermedades). Como consecuencia, la depredación de una colonia de vampiros (que, como te he dicho, puede llegar a los 300 individuos), puede causar serios problemas en una zona determinada. 

Por ponerte un ejemplo de las pérdidas que, sobre el ganado doméstico, pueden originar los vampiros, te diré que en 1966, en Brasil, se perdieron por esta causa 5.262 cabezas de ganado, por un valor de 568.330 dólares de la época. 

Mordedura de vampiro en ganado

Por eso, desde antiguo el ser humano ha perseguido a estos murciélagos y los ha combatido con métodos artesanales como la destrucción de sus refugios con dinamita o gases tóxicos. Pero ante la peligrosidad de estos métodos, más tarde se popularizó el uso del humo y el fuego. Otro método que se usaba era untar un poquito de estricnina en las heridas abiertas del ganado, pues cuando el vampiro volviera a alimentarse, se envenenaría. Como ves, nada que ver con los ajos o las estacas de las leyendas tradicionales. 

Finalmente se impuso el “control biológico” de la población de la especie. Trinidad fue el primer Estado del mundo que inició un programa de lucha contra los vampiros después de un importante brote de rabia paralítica y muertes de humanos entre 1925 y 1935. Porque debes saber que los vampiros también causan la muerte de seres humanos, pero no como sucede en las leyendas góticas vampíricas sino por transmisión de enfermedades, sobre todo encefalitis de origen rábico. 

Hoy en día el método más usado para controlar vampiros lo constituyen ciertos tipos de ungüentos con los que se impregnan ejemplares capturados vivos. Cuando éstos retornan a su colonia, esparcen el ungüento (tóxico para los vampiros) cuando se acicalan entre sí. Aparte de estos métodos de control biológico, también se usan medios de protección del ganado y los humanos en las zonas afectadas por los vampiros, como rejillas en las ventajas o diversos tipos de redes para interceptar vampiros (como las redes japonesas usadas para la captura de pájaros). 

En el mercado existen productos vampiricidas

Sin embargo, debes saber que, al igual que sucede con otros tipos de “control” de poblaciones como en el caso del lobo ibérico, tampoco estos métodos funcionan con los vampiros. Por ponerte un ejemplo, en México se han usado tres métodos combinados entre sí: 

1-Vacunación antirrábica del ganado 
2-Control de las poblaciones de vampiros 
3-Vigilancia activa y atención de casos. 

A pesar de ello, la incidencia de la rabia bovina no sólo no ha disminuido sino que ha aumentado entre 1982 y 2002. Exactamente de la misma manera a cómo el “control” del lobo no ha logrado terminar con los ataques al ganado. ¿La razón?, matar individuos no es la solución, sino repensar con calma la relación del binomio humano-ganado doméstico con el medio ambiente circundante. 

Vampiros fósiles 

Al igual que sucede con otros grupos de mamíferos, se conocen algunas especies fósiles de vampiros. Voy a destacarte dos: 

Desmodus puntajudensis 
Si bien en las Antillas no hay vampiros hoy en día, en el pasado sí los hubo y se conocen en estado fósil hasta comienzos del holoceno. D. puntajudensis se conserva en el Instituto de Geología de la Academia de Ciencias de Cuba. Se cree que su extinción está ligada a la de la megafauna, de la que supuestamente se alimentaba. 

Desmodus draculae 
Fue este el mayor vampiro que se conoce, con un tamaño un 30% mayor que los vampiros actuales (cráneo de 31 mm). Su primer fósil se localizó en 1965 en la Cueva del Guácharo (Venezuela), y posteriormente se ha encontrado también en Argentina, México, Ecuador, Brasil y Bolivia, hasta el Pleistoceno final y comienzos del Holoceno. Sobre su alimentación, circulan dos teorías: la primera es que depredaba sobre la Megafauna, y la segunda, que se alimentaba más bien sobre los grandes roedores Caviomorfos y los Camélidos. 

Desmodus draculae en comparación con el actual vampiro común

Relación de los vampiros con la leyenda vampírica 

Después de lo que te he explicado…¿cuál es el origen de la palabra “vampiro”?. Los murciélagos vampiros se llaman así a causa de las criaturas sedientas de sangre de la mitología, o es al revés acaso? 

La leyenda vampírica es más antigua que el conocimiento de los murciélagos hematófagos. La palabra castellana vampiro proviene del francés vampire, ésta a su vez, del alemán Vampir. Y a partir de aquí, el origen es incierto. Dos posibilidades: 

1 Del turco uber (“bruja”), y ésta palabra daría origen a upir, que desarrollaría varias formas en las lenguas eslavas, desembocando en el servio vampir, que significaría “espectro” o “cadáver”. 

2 Del griego pinoo (“beber”), haciendo referencia a la forma de alimentarse de estos no-muertos. 

En cualquier caso, la palabra se popularizó mucho durante el siglo XVIII, que fue el siglo más vampírico de la Historia: los casos de vampirismo arreciaron en todo el continente europeo, y muchos intelectuales y tratadistas dedicaron ríos de tinta a describir e intentar explicar el fenómeno. Entre todos ellos destaca la obra de un religioso francés, el abad de Senones Antoine Augustin Calmet (1672 – 1757), más conocido como el Abate Calmet, que escribió una de las obras más extraordinarias que jamás he leído, y que te recomiendo para cuando seas más mayor: 

Disertaciones sobre la aparición de ángeles, demonios y espíritus, y sobre los vampiros de Hungría, Moravia y Silesia” (1751), más conocida por su sobrenombre “Tratado sobre vampiros”. 

En esta obra, Calmet se dedica a analizar prolijamente los casos de vampirismo más notables de su época y anteriores, analizándolas desde el punto de vista teológico. Su conclusión más interesante sobre los vampiros, es básicamente, que si Dios permite que una persona fallecida no descanse en paz, y se aparezca y atormente a los vivos, es porque de ahí se deriva algún bien posterior. O, en otras palabras, porque Dios tiene sus razones para permitirlo. 

El famoso Tratado sobre vampiros, del Abate Calmet

En cualquier caso, en la época del abate Calmet la ciencia moderna no conocía aún a los murciélagos hematófagos sudamericanos. Es cierto que los aborígenes sí los conocían, y los europeos también desde el siglo XVI pero no habían sido descritos oficialmente. Fue el gran naturalista francés Buffon quien, en 1761, en pleno furor de la época vampírica, “bautizó” a estos murciélagos con la palabra vampiro, que se ha mantenido hasta hoy. 

Finalmente, el vampiro común sería descrito oficialmente para la Ciencia en 1810 por Geoffroy Saint-Hilaire, y en 1843 la palabra fue recogida por primera vez en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Para entonces, el Romanticismo y la novela gótica habían popularizado ya al vampiro literario, como en la obra de Polidori (El vampiro, 1819), o Le Fanu (Carmilla, 1872), que serían los antecedentes directos del Dracula de Bram Stoker (1897), absoluta obra cumbre del género y, con la llegada del cine, de la versión expresionista Nosferatu, de Murnau (1922). 

¡Felices pesadillas!

MÚSICA RECOMENDADA: Drácula, de Bram Stoker (Wojciech Kilar)

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